El pasado domingo 23 de noviembre, mi cuñado Sergio Javier a quien sus amigos apoyaban Benji, músico de profesión, estaba tocando en conocido restaurant aquí en Teziutlán y cuando ya casi estaba a punto de terminar su tiempo como a las cuatro de la tarde, un señor canoso, gordo y con playera, se le acercó y hablaron unos instantes. Veinte minutos después mi cuñado aviso a la cajera que saldría por un momento para regresar por sus instrumentos. Fue la última vez que lo vieron con vida.
Se presentó la denuncia correspondiente, se hicieron los trámites de ley y, por supuesto, ninguna autoridad lo buscó. No así sus familiares, amigos de Benji y miembros de su iglesia lo anduvimos buscando en los lugares donde posiblemente estuviera sin resultado alguno.
Muchos de nosotros habíamos perdido las esperanzas de encontrarlo con vida porque las circunstancias de su desaparición eran bastante extrañas, mientras que para algunas autoridades él andaba de borracho o se había ido con alguna dama que tenía por ahí a escondidas. Pero nosotros sabíamos que no era así. Benji era una buena persona: No fumaba, nada de alcohol y creemos que respetaba el matrimonio que tenía con mi hermana. A él le gustaba tocar y cantar.
Además era muy celoso de sus instrumentos musicales pues nunca permitía que nadie los manipulara y menos los abandonaba en ningún lado como en esta ocasión. Además también dejó abandonados en el local objetos personales y hasta el saco del traje que llevaba. La persona que iría a ayudarlo a recoger y trasladar sus instrumentos, llegó puntualmente pero el celular de Benji, estaba extrañamente apagado a los tres minutos de que saliera del restaurant.
Indagando, encontramos que la cámara de seguridad que se supone está muy cerca del lugar donde ocurrieron los hechos no funciona desde hace ya varios meses y los videos de otra cercana no los puede ver nadie, porque son de uso exclusivo de las autoridades. En la facebook, la red social en la que los ciudadanos podemos hacer algo de comunicación, se pidió ayuda y se puso la foto y características del buen Benji. Fue compartida voluntariamente por más de 300 personas y muchos amigos y conocidos del músico hablaron para solidarizarse y apoyar en lo que se pudiera. Pero nada. El miércoles pasado, a las once de la noche, me habló el médico legista de Tlatlauqui: Muy amable el joven galeno informó que en el anfiteatro de ese lugar se encontraba un cuerpo con las características de Benji. Cuando fuimos a identificarlo, descubrimos que desgraciadamente si era él. Vecinos lo habían encontrado tirado a un lado de la carretera cerca de Hueyapan y todo indicaba que fue asesinado desde el día de su desaparición.
Ayer jueves eran las tres de la tarde y a pesar de que el cuerpo llegó al anfiteatro desde el miércoles como a las 8 de la noche, aún no le hacían la necropsia y ya se imaginaran la desesperación de los deudos y amigos de Benji.
Descanse en Paz un buen Músico.