“Se veía a unas personas como de unos 25 años que iban cubiertas de la cara y que incitaban a la gente. Llevaban bombas molotov y gritaban ¡hay que quemarlos y matarlos!”, declaró Mario Tomás González Ricaño, policía estatal preventivo con 26 años de servicio y víctima del enfrentamiento entre uniformados y pobladores de San Bernardino Chalchihuapan.
En video emitido por el gobierno del Estado para fijar su postura y dar testimonio de la refriega, explica: “ llevábamos escudos, cascos, tonfas, equipo de gas para dispersar a la gente y desalojarla de la autopista. La gente no se quiero retirar y se puso más agresiva”.
Insiste: “Ya llevaban las bombos molotov en las manos y gritaban ¡hay que quemarlos!. Como si hubieran sido contratados para reforzar al pueblo. Ya sabían cómo atacarnos con los cohetes, nos empezaron a atacar con los palos, con las piedras y gritaban ¡ ya traigan las bombas para quemarlos!
El policía estatal continúa su narración, su versión de los hechos y detalla: “Cuando tenía el equipo todavía, me aventaron dos piedras pero todavía tenía el casco. Me quise defender con el escudo y me arrebataron, primero el escucho y luego el casco. Me golpearon con otras piedra en la cabeza”.
Con 26 años de servicio en la corporación, González Ricaño reveló que fueron llevados al pueblo (San Bernardino Chalchihuapan) en donde los pobladores decían que con los policías iban a recuperar a los detenidos.
“ Cuando me sacaron cubierto de pies a cabeza pensaron que ya había muerto”, finalizó.