• Entre los 12 y 40 años, la etapa en la que más se daña el oído.

Como resultado del excesivo uso de los teléfonos inteligentes, la Delegación en Puebla del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hace un llamado para que la población modere su uso, ya que de no hacerlo en el futuro próximo podría tener malestares en articulaciones, ojos, huesos y en el oído.

La especialista en otorrinolaringología Coral García Serrano, del Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro”, explicó que el oído está constituido por tres puntos: externo, medio e interno y que al escuchar música a más de 85 decibeles se pueden dañar las células receptoras y decodificadoras del sonido exterior, en muchos casos con afectaciones irreversibles.

Adelantó que la etapa de los 12 a los 40 años, es cuando el oído sufre el mayor daño por el exceso de ruido, “entonces nosotros invitamos a que eviten el abuso del uso del celular, la radiofrecuencia nos puede originar un calentamiento de los tejidos y en las generaciones jóvenes se nos va a disparar este padecimiento”.

En este contexto el Director Médico del Hospital de Traumatología y Ortopedia Nicolás Manilla Lezama dijo que el uso frecuente de los teléfonos celulares y tabletas están produciendo mucho estrés en la población y trastornos del sueño.

Argumentó que los dispositivos también son un bancos de bacterias, por el tiempo que los tenemos en las manos y por la poca limpieza que se les hace, “podemos ver que en las pantallas se forma una capa grasosa, esa es mugre que se va acumulando y que al estar en contacto originamos otros padecimientos virales”.

Al generar textos o estar pendiente de las aplicaciones se flexiona la cabeza de manera prolongada e inadecuada, esto produce mucho dolor en la parte alta y media de la espalda y en el cuello incluso aparece la enfermedad conocida como neuralgia occipital.

El realizar textos hace que nuestros dedos se tengan que mover a una gran velocidad en una sola postura y esto produce inflamación de los tendones y el síndrome del túnel carpiano.

Manilla Lezama recordó que se ha detectado en los derechohabientes cansancio visual porque cada vez las pantallas son más grandes y luminosas: los ojos empiezan a apuntar hacia otra dirección lo que origina cambios en el enfoque y daño en la agudeza visual.

Finalmente, los especialistas del IMSS coincidieron en que la población debe valorar su salud, por ello, recomendaron reducir el uso del teléfono móvil, descasar la vista de las pantallas, hacer ejercicios de flexión de manos y dedos antes y después de textear, tener una postura correcta y no agachada y no rebasar los límites de sonido al usar audífonos.