• Impartió en UNARTE el “Macro taller de color y diseño”

Por Diego Armando Cuautle

Entre otras de las problemáticas que tiene en el diseño mexicano, “un tema difícil es que no hay capacitación y que la sustentabilidad no forma parte de la Academia”, destacó el reconocido diseñador mexicano quien está de visita en la ciudad de Puebla para impartir un taller en UNARTE.
En entrevista, dijo una carrera tradicional de diseño tendrá entre cincuenta o sesenta materias, entre las cuales a veces hay una materia obligatoria o una materia optativa de medio ambiente, lo cual no es ni remotamente suficiente para que los estudiantes se documenten y puedan responder.
“El entendimiento de cuál es el poder del diseño y cuál es su papel dentro de la industria y el impacto ambiental, tendría que ser subrayado tanto por la Academia como por las asociaciones de diseño”, agregó tras dar el “Macro taller de color y diseño”.
Comentó que también es muy difícil para los diseñadores en México obtener la información que necesitan, “no hay métodos sencillos para buscarla y no hay leyes que impulsen u obliguen a las empresas a darla”.
Agregó que si tú como diseñador quieres saber de dónde viene el plástico que estás usando o de dónde viene el aluminio que compraste en tal lugar, el proveedor no lo sabe y no tiene ninguna obligación de saberlo, por ley no tiene que decírtelo.
Otro reto, dijo es que hay realmente muy pocos casos, completamente aislados, de empresas que solicitan esto, cuando una empresa solicita un servicio de diseño, prácticamente nunca es con un interés de sustentabilidad.
Lamentó que en el país no hay apoyos ni estrategias gubernamentales para que el diseño se vuelva una parte importante de la economía, cosa que sí hay en muchos otros lugares, y eso nos pone en una cierta desventaja.
“Por ejemplo, cuando vas a una feria internacional, ves que hay pabellones e instituciones de otros países que impulsan a sus diseñadores o a las industrias creativas, no obstante, nuestra ventaja es que tenemos una posición única que se deriva de dos cosas: no somos un país industrializado con una estructura de diseño estricta, y esto hace que el diseño en México cumpla muchas funciones”, subrayó
Lo segundo, dijo, es que estamos en este punto medio en el que no somos un país completamente industrializado, pero tampoco un país maquilador como el sureste asiático, “como todavía tenemos acceso a una mano de obra que no es excesivamente cara, podemos fabricar a costos razonables”.