• Uno de los tres cadáveres encontrados el pasado martes en la camioneta X-Trail fue policía del municipio y del estado en Puebla.
• La mujer era chef y manager de un restaurante en Cholula; el tercer ejecutado era comerciante en Xoxtla.

Odilón Larios Nava. – Era expolicía uno de los tres ejecutados encontrados dentro de una camioneta Nissan X-Trail el pasado martes. Como este diario lo informó tres personas, dos hombres y una mujer, fueron ejecutados y sus cadáveres abandonados en la citada camioneta en terrenos de cultivo de Xicohtzinco, Tlaxcala en los límites con Santa María Coronango, Puebla.
La mujer tenía 26 años y era de profesión chef, según indicaron fuentes consultadas, quienes agregaron que se desempeñaba como manager en un restaurante en Cholula. Mientras que el tercer occiso era comerciante de refacciones de motocicletas en Xoxtla.
Como este diario lo dio a conocer el pasado martes campesinos reportaron al 911 que cerca de la exhacienda de El Gato, en Coronango, se encontraban tres cadáveres dentro de una camioneta. Los primeros en llegar fueron los uniformados de Coronango, pero posteriormente se precisó que el ejido donde fue abandonado el vehículo pertenece a Xicohtzinco, y por ello las autoridades de Tlaxcala se hicieron cargo del levantamiento del cadáver.
Se trataba de dos hombres y una mujer, quienes en un inicio se encontraban en calidad de desconocidos, pero que posteriormente fueron identificados como ciudadanos poblanos.
Los occisos son: Juan Antonio Reyes Meneses, de 42 años, quien era expolicía, se desempeñó tanto en el estado como en el municipio de Puebla, incluso se tuvo experiencia como escolta de funcionarios hace algunos años; la mujer fue identificada como Sheyla Flores Xilotl, de 26 años, quien era chef de profesión y se desempeñaba como manager de un restaurante en Cholula; el tercer ejecutado fue Enrique Demetrio Juárez Titla, de 50 años, quien según declaraciones de sus familiares a las autoridades tlaxcaltecas era comerciante de refacciones de motocicletas.
Los ahora occisos eran vecinos de Puebla – en el caso del expolicía –, la chef era vecina de Zoquiapan, en Santa María Coronango y el quincuagenario era vecino del municipio de Xoxtla.
Cabe señala que los cuerpos fueron dejados junto con el siguiente mensaje: “Me quitaste mi plaza con tu vida la pagaste sigues tu cachibonbo atte la empresa” (sic), y en el reverso tenía escrito “Cartel Jalisco”.
Las investigaciones realizadas por las autoridades apuntan a que se trató de un ajuste de cuentas. Aunque el caso fue iniciado en Tlaxcala por haber sido abandonados los cuerpos en terreno tlaxcalateca es probable que la averiguación sea turnada a las autoridades poblanas.