Por Angélica Patiño Guevara/Puebla

Sin importar que en el resto del país, la celebración del 5 de Mayo, no sea una fecha oficial para recordarse, en Puebla, cada año se viste de gala y celebra con bombos y platillos esta fecha fundamental para México.
Como cada año, miles de poblanos, algunos turistas y también los comerciantes informales, acuden al primer cuadro de la ciudad, para poder en su mayoría, apreciar y disfrutar este Desfile Cívico-Militar que recuerda que hace 152 años, los mexicanos dieron su vida por la libertad del país.
Los madrugadores
Desde la determinación de las autoridades para eliminar el cobro de las sillas que se instalan sobre el recorrido del Desfile, ciudadanos han decidido llegar desde muy temprano o incluso un día antes para apartar sus lugares, ya que aseguraron que al último momento se registra una desorganización que genera molestia entre la ciudadanía.
Para evitar esto, y puedan apreciar de cerca y en primera fila este magno desfile, los poblanos llegan una noche antes con sus cobijas, o a las 4 de la madrugada para apartar unos espacios para la familia completa o en su caso, a las 6 de la mañana para “agarrar” espacio en zonas donde no haya sillas.
Entrevistados, algunos poblanos aseguraron que se desmañanaron para apreciar mejor el desfile al que cada año acuden, de lo contrario no tendrían el lugar con sombra.
“Llegamos a las 4 de la mañana, el frío si está un poco duro, pero estamos por que nos gusta ver el desfile, cada año venimos porque es bonito, vengo con familiares y amigos, llevamos muchos años los que venimos”.
Otros más pidieron a las autoridades una mayor organización, ya que el eliminar el cobro de estos espacios, ha generado diferentes o broncas entre los poblanos que se llegan a pelear por un lugar o un espacio para ver de cerca a los diversos contingentes.
“Por el mismo relajo que está desorganizado, me gustaría más bancas, o lugares más sombreados ya que nosotros buscamos un lugar con sombra”.
Los abusos
Al igual que el desfile, los abusos por parte de los comerciantes informales son también ya una tradición, ya que sin importar la presencia de la autoridad, los ambulantes, intentaron hacer “su agosto” con la renta de sillas.
A pesar de que constantemente se mencionó que son gratuitas, la realidad es que hubo algunos líderes abusivos que se aprovecharon de algunos ciudadanos desinformados y les llegaron a cobrar una renta que llegaron a pagar entre 80 a 150 pesos.
Lo cual se detectó en por lo menos 5 puntos de la ruta, donde los inspectores del departamento de Vía Pública intervinieron para de inmediato evitar que siguieran abusando de los ciudadanos.
De hecho, por lo menos la autoridad municipal detectó a 30 personas que en complicidad de sus líderes, abusaron de algunos cuantos poblanos.
Al final todos disfrutaron de la presencia de los militares y de los estudiantes que conformaron los contingentes, dejando atrás las quejas por el apartado de lugar y de los cobros de las sillas.
La variedad
Sin embargo no todo fue abuso, ya que como es tradición, hubo comerciantes que ofrecieron sin problema alguno y con precios accesibles sus productos, que iban desde tamales, chicharrines, gelatinas, churros pan, café, atole, aguas naturales y de sabor, nieves, pasteles, gorras, sombreros de palma y de tela, asó como sombrillas, y más.
Es más, desde tres calles antes de llegar al Boulevard Héroes del 5 de Mayo las familias podían detenerse a comprar su sombrero o sombrillas que eran comercializadas en los 30 hasta los 200 pesos.
Sin embargo, sin importar las molestias de algunos ciudadanos, las porras para los participantes en el desfile, así como los carros alegóricos y los militares, no faltaron, ya que todas estas incomodidades fueron precisamente para apreciar este Desfile Cívico Militar del 152 aniversario de la Batalla de Puebla.