El trapo de cocina puede pasar de ser un “gran aliado” para la ama de casa, a un foco de infección, si no se usa adecuadamente ya que puede albergar millones de bacterias como la E-coli e incluso la salmonella.

El doctor Juan López Gallardo, coordinador de Medicina Interna de la división de Salud en el Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, explicó que el trapo de cocina representa un medio favorable para el crecimiento de hongos, por sus condiciones de humedad, además de que la temperatura de la cocina es mayor con lo que el problema aumenta.

“Lo que sucede es que las amas de casa limpian todo con el mismo trapo, por lo que el virus puede sobrevivir y transmitirse a manos, trastos, mesas, paredes, estufa y superficies de cocina”, dijo.

Por ello, el especialista comentó que se debe tener cuidado con los niños asmáticos o con alguna alergia, pues estos trapos sucios pueden ocasionar problemas de tipo alérgico complicando el asma o la rinitis alérgica por la cantidad de ácaros que se encuentran en él.

Recomendó que el trapo de cocina se lave perfectamente para eliminar los residuos de comida, e indicó que es importante ponerlo a secar y mantenerlo siempre limpio; en su defecto usar trapos o servilletas de papel que se usen y desechen frecuentemente para evitar infecciones.