• Era un profesor de danza que vivía en la Ciudad de México y venía regularmente a Puebla a ver a sus hijos.
  • El hombre estranguló con sus propias manos a sus dos pequeños hijos; vino a Puebla decidido a cometer este hecho terrible.

 

Odilón Larios Nava. – Los dos pequeños a los que su padre mató en el hotel Corintios de San Pedro Cholula, murieron estrangulados por las propias manos de su progenitor. Fuentes policiales comentaron que el hombre que cometió el doble infanticidio tenía antecedentes de violencia familiar y que esa habría sido la razón de la separación con su esposa desde hace dos años.

Las fuentes consultadas indicaron que el hombre de 59 años tenía planeado lo que hizo desde que salió de la Ciudad de México, pues habría dejado otras cartas póstumas en su domicilio de aquella ciudad.

Luego de la separación del matrimonio Raymundo Z. H., de 59 años, acudía con regularidad los fines de semana a visitar a sus hijos. Usualmente los llevaba con él todo el día y por la tarde los devolvía con su mamá.

Pero este sábado pasaron las seis de la tarde y Raymundo no regresó con los niños, por lo que la mamá se preocupó y le llamó, pero el hombre no contestó. Fuentes extraoficiales indicaron que por ello la mujer acudió a la Fiscalía a reportar el hecho, pero la ignoraron, pues le dijeron que los niños no corrían peligro porque estaban con su padre.

Ante esta situación la mortificada madre se comunicó con la familia de su expareja, fueron ellos los que le indicaron que había dejado recados póstumos en su domicilio. Raymundo, quien era profesor de danza, en esas cartas pedía que borraran sus redes sociales y que rescataran algunas fotografías de su celular.

La mamá de los niños recordó los hoteles en donde los niños le dijeron que Raymundo se iba a hospedar. Es así como visitó dos inmuebles, uno de ellos el Corintios y en una de las recámaras escuchó la televisión encendida, por ello ordenó que abrieran la puerta y así es como encontró a los niños tendidos en la cama.

Poco después las autoridades encontraron el cuerpo de Raymundo ahorcado en un poste de telefonía.

En el cuarto con los niños el hombre dejó un recado póstumo en donde intentaba culpar a su exesposa, pero el matrimonio ya llevaba dos años separado. Además, fuentes policiales, indicaron que existían antecedentes de violencia familiar por parte del ahora occiso.

Las necropsias aplicadas a los cuerpos de los niños precisaron que no murieron asfixiados con almohadas, sino que fueron estrangulados, probablemente con las propias manos de su padre. Los cuerpos de Mariana y Emiliano, de 9 y 6 años, fueron entregados a su mamá por la noche del mismo lunes.