• México cuenta con un tratamiento con tasa de curación en estudios clínicos de hasta 98%

En años recientes se ha incrementado el número de personas que se someten a procedimientos como tatuajes corporales y de belleza (maquillaje permanente, como delineado de cejas, ojos y labios), por lo que se ha vuelto un tratamiento común que no está exento de peligro ya que usar material sin esterilizar implica un riesgo muy elevado de contagio de hepatitis C pues el virus puede sobrevivir en la tinta usada para tatuajes, alertó Ruby Chirino Sprung, médico especialista en hepatología.
La hepatitis C es una enfermedad altamente contagiosa y “silenciosa” pues no presenta síntomas, en la mayoría de los casos, sino hasta 20 años después del contagio y cuando ya puede existir una enfermedad avanzada como es la cirrosis hepática en donde destacan cansancio, pérdida de peso, náuseas, sangrado del tubo digestivo, retención de líquido en el abdomen, orina de color oscuro e ictericia (piel y ojos amarillentos), por lo que, en caso de duda, debe practicarse una sencilla prueba en sangre con lo que se puede detectar la presencia del virus.
La también integrante de la Asociación Mexicana de Hepatología (AMH) comentó que puede ser común que estos procedimientos de belleza se realicen en establecimientos no regulados. “En estos casos las personas están en alto riesgo de contagiarse con hepatitis C ya que los objetos para realizar tanto tatuajes como manicure,pedicure y acupuntura pueden contaminarse con el virus, si se comparte tanto el equipo como la tinta”, explicó la especialista.
Al contagiarse por vía sanguínea, la hepatitis C –que hoy es un problema de salud global– puede desarrollar enfermedades crónicas del hígado, como cirrosis hepática y cáncer de hígado, hasta en un 25% de los casos de infección.
Ante este panorama, la doctora Chirino recomendó, a quienes decidan hacerse un tatuaje, verificar antes los procedimientos de seguridad como son: uso de agujas nuevas, esterilización de equipo, desinfección del área de trabajo, uso de guantes nuevos con cada cliente y verificar que sea desechada la tinta sobrante así como se desechen adecuadamente todo material que pueda haber tenido contacto con sangre.
Sin embargo, las personas que ya padecen hepatitis C tienen hoy una elevada esperanza de cura, pues en nuestro país fue aprobado por la Cofepris, en mayo de 2015, un medicamento libre de interferón que combina tres antivirales de acción directa, que actúa en 12/24 semanas y tiene una certeza de cura del 97 al 100 por ciento según el tipo de paciente.
Otros factores de riesgo para estar contagiado por el VHC son situaciones donde exista el antecedente de haber recibido una transfusión de sangre o cualquier derivado sanguíneo antes de 1995, haberse sometido a tratamientos o procedimientos dentales con material no esterilizado, así como tener una madre portadora del virus al momento de nacer.
“Un padecimiento considerado sin cura ahora tiene una elevada opción de curación, lo que representa una nueva oportunidad de vida para los pacientes; por ello, ante cualquier duda de ser portadores del virus, recomendamos realizarse la prueba del VHC para detectar y atender oportunamente este padecimiento”, finalizó la especialista.