Tan solo quedan entre 10 y 15 ejemplares de la vaquita marina, un cetáceo endémico de México que habita en el Alto Golfo de California, informó este jueves el Gobierno mexicano al presentar un nuevo programa de conservación para la especie.

En conferencia de prensa, el subsecretario de gestión para la protección ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Sergio Sánchez, dio esta cifra y consideró prioritario recuperar una especie cuya población mermó mucho en los en últimos años.

Durante la pasada Administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018) se buscó por distintos medios detener la merma de individuos.

Esta disminución poblacional de la carismática marsopa -la más pequeña del mundo- se debe principalmente a la pesca ilegal de totoaba, un pez cuya vegiga natatoria se vende en el mercado negro a a miles de dólares el kilo.

Las vaquitas quedan atrapadas en las redes de enmalle, cuyo uso en el Alto Golfo de California fue prohibido por el Gobierno mexicano en 2017, aunque no por ello se frenó el problema.

Este jueves se firmó un convenio entre la Semarnat y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). La Iniciativa para la Sustentabilidad del norte del Golfo de California buscará atajar la problemática desde un enfoque multifactorial.

“Sabemos que la problemática es de sustentabilidad con dimensiones sociales y económicas”, apuntó Sánchez.

¿Cómo se protegerá a la vaquita?

En el caso específico de la vaquita, se extremará la protección del polígono en el que se refugian los escasos ejemplares. No solo eso, el polígono será acotado “para mejorar la definición de la zona donde no se debe adentrar ninguna embarcación”.

Asimismo, se mejorará “la utilización de GPS para conocer la trayectoria de las embarcaciones que pasan cerca de la zona”. El subsecretario de Agricultura, Miguel García, indicó que otro de los ejes que aborda el programa es “un cambio radical en la forma en que la pesca se lleva en la región”.

“Darle importancia a la pesca sustentable, esperamos que con esto la biomasa (cantidad de peces) de la región se mantenga”, expuso. Para esto, se escrutará de manera exhaustiva las pesquerías de la zona norte del Alto Golfo.