Al encabezar la ceremonia de entrega de ascensos y condecoraciones a integrantes de las Fuerzas Armadas, en el marco del 104º aniversario de la Revolución Mexicana, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, afirmó que “México está dolido, pero el único camino para aliviar este dolor es el de la paz y la justicia”.
Aseguró que el Ejército Mexicano, la Armada de México y la Fuerza Aérea Mexicana “son instituciones indispensables para la paz, el orden y la tranquilidad de los mexicanos; contribuyen a la seguridad interior y a combatir frontalmente a la delincuencia organizada que tanto lacera a nuestra sociedad”.
En el evento, realizado en el Campo Marte, el Primer Mandatario afirmó: “Los mexicanos decimos no a la violencia. Sociedad y gobierno rechazamos, categóricamente, cualquier intento por provocarla o alentarla”, añadió.
Señaló que “en los integrantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea hay un ejemplo vivo de miles de mujeres y hombres que sirven al máximo de sus capacidades a México, a sus instituciones, a la sociedad y a la democracia”.
Expresó su felicitación a quienes este día recibieron ascensos o condecoraciones, por su permanente formación, destacado desempeño e invariable profesionalismo. En especial, al General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional, a quien entregó la Condecoración por la Patria, al cumplir 50 años de servicio.
El Primer Mandatario señaló que “hemos emprendido cambios de fondo para que todo mexicano, independientemente de su lugar de origen o condición social, pueda llegar tan lejos como se lo proponga”
“El proyecto de trasformación nacional avanza en esa dirección. Concretarlo requiere de la participación de todos. En la construcción de un mejor país, todos los esfuerzos suman, todos son importantes”, subrayó.
En su intervención el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional, aseveró que las Fuerzas Armadas trabajarán “en coordinación y cooperación con autoridades de los tres órdenes de Gobierno, hombro a hombro con la ciudadanía, apegando siempre nuestra conducta a las leyes con irrestricto respeto a los derechos humanos”.
Continuarán, dijo, “cumpliéndole a la Patria, de día y de noche, en la totalidad de la vasta geografía de la República”. “Lo haremos privilegiando el diálogo y la prudencia, actuando con firmeza y decisión cuando sea necesario”; de frente, sin ocultarnos y con el único interés de servir a la población, colocando a los ciudadanos en el centro de nuestras acciones. “Siempre con plena observancia a las decisiones que el poder civil determine”, subrayó.
Al expresar que el principal baluarte de México es su gente y la principal fortaleza de los mexicanos es la unidad, hizo un llamado a generar acuerdos y consensos con voluntad, visión, y determinación, a unirse “sociedad, gobiernos y fuerzas armadas para seguir el camino del progreso y llevar al país al sitio que merece”.
Pidió dejar de suponer que “los grandes retos que enfrentamos, como la inseguridad y el crimen organizado, son sólo culpa del Gobierno; esa actitud poco abona, son problemas de todos, y sólo juntos podremos vencerlos, son problemas de Estado, no de Gobierno”.