Padre Nacho*

Hace 153 años, el 9 de abril de 1865 ( Domingo de Ramos), en Appomatox Courthouse, se firmó en los Estados Unidos de América la rendición del Sur Confederado ante el Norte de la Unión. Terminó entonces la sangrienta ( Civil War: 1861-1865) Guerra Civil de Norteamérica, con un saldo de alrededor de 620 mil soldados muertos por ambas partes ( 60 % del noreste yanqui y 40% del Sur Confederado); finalmente se alcanzaba la paz interrumpida desde el ataque al fuerte Sumter, aquel viernes 12 de abril de 1861.

La tranquilidad duró pocos días, porque el Viernes Santo, 14 de abril de 1865, el presidente Abraham Lincoln fue víctima de un atentado en el Teatro Ford de Washington; el fanático sureño John Wilkes Booth le disparó en la nuca y al día siguiente, Sábado Santo, murió a las 7:22 horas a la edad de 56 años. Con ese funeral se enterraba también la cercanía posible y humanitaria con los derrotados sureños que había encabezado el Estado de Virginia. También con la muerte de Lincoln nuestro país perdía a un defensor justo, quien se había opuesto tenazmente a la invasión norteamericana sobre México que nos generó la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio; esto le ocasionó cierta parálisis o “congelamiento” en el quehacer político a partir de 1846-48.

Después de la muerte de este gran idealista y orador del Discurso de Gettysburg ( “We all are equal”, es decir, “Todos los seres humanos somos iguales”), el relevo fue para Andrew Johnson como décimo séptimo presidente de los Estados Unidos ( 1865-1869). El problema más importante que tuvo que afrontar entonces fue la reconstrucción del Sur, anteriormente Confederado. Además, en la geopolítica internacional tuvo que apoyar las presiones norteamericanas ante Francia para que Napoleón III retirara sus tropas de México y dejar sólo a Maximiliano, apoyado exclusivamente por el ejército del general Miguel Miramón y Tarelo, cuyos restos mortales reposan en nuestra Catedral de Puebla.

¿Qué hubiera pasado ( “What if…?”, como expresan los anglosajones), si Abraham Lincoln no hubiera sufrido el atentado y la consecuente muerte?… Seguramente el Sur Confederado se habría repuesto más rápidamente y tal vez sin la necesidad de formar al “Ku Kux Klan” (fundado con egresados de las caballerías sureñas nunca antes derrotadas por el ejército de La Unión) como primera medida defensiva contra los excesos de los revanchistas yanquis… ( ¡y ya después contra los afroamericanos !). Tal vez los Estados Unidos de Norteamérica no hubieran apoyado incondicionalmente a los liberales juaristas en su lucha ante Europa, personificada con Maximiliano de Habsburgo…¡Otra historia nacional e internacional tendríamos de entonces hasta el tiempo presente!…¡Nos hubiera ido mejor o siquiera menos mal, con las leyes de noviembre de 1865 sobre educación y tenencia de la tierra, incluyendo la libertad religiosa al estilo europeo de aquellos tiempos!…

* José Ignacio González Molina ejerce su ministerio en Infonavit San Jorge de Guadalupe; como historiador egresado de la Universidad Iberoamericana de la Cd. de México, la docencia en la Escuela Libre de Derecho. Difunde el programa de Historia de México, “Suave Patria”, los martes de 18 a 19 horas, en Radio Puebla ( antes SICOM, 105.9 F.M.) enlazada con las estaciones hermanas del Estado de Puebla: Acatlán, Libres, Huauchinango, Teziutlán, Tehuacán, Izúcar y Zacatlán. Radio y/o T.V. ( también Podcast): www.puebla.mx y Facebook