El senador Ernesto Gándara Camou presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Procuraduría General de la República a que agilice las investigaciones sobre tomas clandestinas y la venta ilícita de combustible, detectadas en Puebla, a fin de sancionar a los responsables conforme a derecho.
De igual forma, se exhorta a las autoridades estatales de Puebla para que presente al Senado de la República un informe pormenorizado de los avances de las pesquisas relacionadas con integrantes de la policía estatal, presuntamente vinculados con bandas dedicadas al robo de combustible.
En la exposición de motivos, el legislador por el estado de Sonora dijo que el crecimiento de esta actividad ilícita se concentra principalmente en cinco municipios del llamado “Triángulo Rojo”: Tepeaca, Quecholac, Acatzingo, Palmar de Bravo y Tecamachalco, por donde atraviesan los ductos de Pemex que van de Veracruz a la Ciudad de México.
En estas cinco demarcaciones, destacó, se contabilizó el 68 por ciento de las 825 tomas clandestinas existentes en Puebla durante todo 2015, cuya tendencia a la alza se mantiene durante este 2016, pues tan solo en enero se detectaron 76 tomas clandestinas, un 49 por ciento más que en el mismo mes del año pasado.
La comisión de este delito también ha repuntado en la Sierra Norte de Puebla, en el corredor Xicotepec–Venustiano Carranza–Huauchinango, abundó Gándara Camou.

La madrugada del martes 14 de julio del 2015, elementos del Ejército Mexicano detuvieron al director general de la Policía Estatal Preventiva, Marco Antonio Estrada López, y al jefe del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), Tomás Méndez Lozano, por el presunto delito de robo de combustible a Petróleos Mexicanos.
En este contexto, Ernesto Gándara subrayó que el robo de combustible en Puebla ha sido catalogado por autoridades federales y municipales, por grupos de la sociedad civil y por la ciudadanía en general, como un grave asunto de seguridad pública en la que participan abiertamente grupos de la delincuencia organizada.