El Senado mexicano aprobó este jueves, en lo general y en lo particular, la reforma educativa impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y con la cual se abroga la polémica legislación en la materia, promulgada en 2013 por el entonces mandatario Enrique Peña Nieto (2012-2018).

 

Con 97 votos a favor, 22 en contra y una abstención, quedó aprobado el dictamen con el que se reforman los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución mexicana en materia educativa.

 

Al tratarse de una reforma a la Constitución mexicana, se requiere el aval de la mitad más uno de los 32 congresos estatales, con base en el artículo 35 constitucional; tras ello, en caso de su aprobación, deberá ser remitida al Ejecutivo para su promulgación.

 

Alrededor de una hora fueron discutidas en el pleno senatorial las reservas al proyecto de ley, que fue votado en contra por el Partido Acción Nacional (PAN-derecha), que adelantó el sentido negativo de su voto.

 

En la discusión de reservas, María Guadalupe Murguía, del PAN, reclamó que la reforma no está acompañada de un impacto presupuestal y señaló que implica un retroceso constitucional.

 

La víspera, en un periodo extraordinario de sesiones, la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, el dictamen a la minuta que reforma los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución mexicana, en materia educativa, devuelta por el Senado de la República y modificada por las comisiones unidas de Educación y de Puntos Constitucionales.

 

El documento fue avalado en lo general por 396 votos a favor, 68 en contra y una abstención. Se devolvió a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales, donde este jueves es discutida.