Las oportunidades sólo se presentan una vez en la vida, afirma Jesús David González Valencia, alumno del décimo cuatrimestre de la carrera de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la BUAP, quien fue seleccionado de entre más de mil estudiantes para formar parte del grupo de 20 jóvenes del programa “Estudiantes Mexicanos en Alemania” (EMA) de Audi.
“La verdad uno nunca sabe que es lo que viene en un futuro. Las oportunidades sólo se presentan una vez en la vida y muchas de las veces estas oportunidades van saliendo por hechos que realizamos en el pasado. Entonces es poco a poco, no desesperarnos, ir trabajando, esforzándonos, no dejarnos caer, si nos caemos levantarnos y continuar adelante”, indicó.
Prácticamente está listo para viajar a Alemania para perfeccionar sus conocimientos y habilidades dentro del ramo de la ingeniería, su dominio del idioma alemán, adquirir nuevas herramientas y estrategias que le permitirán desarrollarse en el ámbito automotriz.
Desde marzo realiza prácticas profesionales en la planta de Volkswagen, es líder de proyecto en el área de Desarrollo Técnico; a la par asiste a clases de alemán, cursos de inteligencia emocional, trabajo en equipo y una capacitación intercultural, aspectos que lo preparan psicológicamente para el cambio drástico de cultura.
Su capacitación culmina a mediados de julio. A finales de dicho mes partirá a Ingolstadt, para tener una bienvenida en la planta de Audi; posteriormente irá a Bochum para un curso intensivo de alemán durante dos meses; después estará cuatro meses en la Universidad de Bochum para tomar clases y finalmente regresará a la panta de Audi en Ingolstadt, para realizar prácticas profesionales por seis meses.
 El inicio de un sueño
 Desde pequeño Jesús David quiso viajar a Alemania, un sueño que está a punto de cumplir. Todo inició cuando en diciembre del año pasado le llegó una invitación por correo electrónico para participar en la convocatoria del programa “Estudiantes Mexicanos en Alemania” de Audi, el cual consiste en una estancia de un año en el país germano, con un semestre de estudios y uno más para realizar prácticas en alguna de sus plantas de ensamblaje.
El proceso de selección fue arduo, ya que en un inicio se registraron mil 300 solicitudes y se aplicaron pruebas en línea sobre aptitudes, conocimientos generales, dominio del idioma inglés y alemán. Después de este primer filtro, se eligieron alrededor de 700 estudiantes, para realizar una prueba de conducta y una entrevista para conocer proyectos personales y datos generales del aspirante.
Más tarde, hubo una selección en las diferentes entidades federativas. A los candidatos restantes se les aplicaron exámenes médicos y entrevistas en inglés a cargo de los analistas de potencial y gerentes de Alemania, quienes estarán en la planta de Audi en México.
Como último filtro a los 40 candidatos finales se les efectuó una evaluación de trabajo en equipo para el desarrollo de una carrera y promoción de una nueva bebida energética, así como de dos presentaciones individuales, entre ellas la visualización del automóvil en 40 años, pruebas que los situaron bajo presión total. Todas las evaluaciones se realizaron en inglés, mencionó.
En esta última etapa, Jesús David González Valencia resultó aprobado junto con otros 19 concursantes. En este proceso, los evaluadores resaltaron sus fortalezas y liderazgo. “Me dijeron que soy una persona ordenada; me comentaron una parte de mi proyecto, donde en lugar de atacar los problemas, sustentaba mi formación en los problemas de ecología, comodidad, tráfico y confort del automóvil para una extrapolación dentro de 40 años; así como organización, influencia e integración en equipo”, comentó el alumno de la Facultad de Ingeniería.
 El que persevera, alcanza
 González Valencia es consejero de unidad académica y fue coordinador general del Tercer Congreso de Mecánica y Eléctrica en 2013, organizado por su Colegio. Anteriormente participó en el programa “Estudiantes Mexicanos en Alemania” (EMA) de Volkswagen, pero no fue reclutado.
No obstante, tenía muy clara su meta: ir a este país europeo en busca de experiencias. Por azares del destino, tuvo la oportunidad de ser practicante nacional en Volkswagen y justamente al iniciar, le llegó la invitación para el programa EMA de Audi, la cual no dudó en aceptar, “son oportunidades que no se presentan dos veces en la vida”, expresó.
El uso de una sudadera y tenis delataron su gusto por el futbol, deporte del cual se dijo fanático desde los cuatro años. Escucha todo tipo de música, excepto reggaeton; está pendiente de las nuevas tendencias en computación y disfruta de estar con sus amigos, así como de andar en bicicleta.
Su papá es docente de la carrera de Ingeniería Civil en la Institución y su mamá estudió Medicina, pero ahora se dedica de tiempo completo a su familia. Es el segundo de tres hijos. Su hermana mayor es egresada de Administración Turística, la menor estudia el segundo año de preparatoria.
Desde pequeño ambicionó ser ingeniero, porque le gustaban las matemáticas y la resolución de problemas desde el ámbito ingenieril. Con este objetivo planteado, en su formación escolar definió la elección de su carrera, relacionada con su gusto por las máquinas, las cuales no funcionan sin electricidad. “La ventaja que me brindó la BUAP fue la conjunción de dos áreas que van de mano y las hace una, en lugar de estudiar dos carreras”, expuso.
De ojos claros y mirada decidida, confesó que sus planes a corto plazo son dominar un tercer idioma, en este caso el alemán; tener una buena evaluación en sus prácticas y quizá un empleo en la empresa de Audi, que empezará a funcionar en 2016 en San José Chiapa.
A mediano plazo, dijo decidido, espera continuar en dicha empresa y ascender en ella. Mientras, a futuro, anhela realizar otra estancia en Alemania, pero ahora en el ámbito laboral y conseguir un empleo en dicha nación.