• La tecnología en el sector educativo sigue siendo una ventaja competitiva, pero también, es un commodity intercambiable, no una razón de ser

Por Diego Armando Cuautle

Muchos salones de clases en México no han evolucionado en los últimos siglos y algunas instituciones con grandes inversiones tecnológicas siguen impartiendo cátedra utilizando técnicas pedagógicas ancestrales, indicó Martín González Vásquez, profesor del Departamento de Administración de Empresas UDLAP.
Claro ejemplo de ello es que algunas aulas climatizadas, con bancas cómodas, proyectores y acceso a internet cada vez que cada vez es más limitado, “un menor grupo de instituciones está descifrando las necesidades el mundo laboral y el perfil generacional actual”.
Agregó que se encuentran mejorando sistemas de información para procesos administrativos y, también, robusteciendo los procesos pedagógicos para fortalecer las competencias profesionales y conocimientos de sus egresados.
Comentó que el sector tecnológico sigue evolucionando y desde hace más de una década la proliferación de los servicios open source y on demand están desplazando, cada vez con mayor éxito, a los grandes monolitos tecnológicos.
“Ya no es necesario tener un data center in campus, puedes rentarlo con Amazon u otras diez mil opciones en el mundo, distribuirlo y crecerlo, sólo, si es necesario, el licenciamiento tradicional ha sido sepultado, las herramientas para salón de clases son gratuitas a cambio de publicidad y cada día los estudiantes descubren más y mejores aplicaciones”, explicó.
Agregó que el software y correo electrónico gratuito son accesibles desde los teléfonos con internet que pagan los estudiantes, “a nadie le interesa guardar en secreto el conocimiento, por el contrario, es indispensable generar influencia y promoverlo por cualquier medio, incluidas las redes sociales”.
Indicó que al igual que diversos sectores, el educativo, durante las décadas de los noventa y dos mil, fueron sometidos a una intensa y forzada modernización en sus procesos administrativos y educativos, utilizando las tecnologías de la información como principal estandarte.
En este sentido, destacó que algunos retos se mantienen: la seguridad, disponibilidad y velocidad de adopción, “en la otra mano tenemos el costo de la propiedad y el retorno de la inversión, la tecnología en el sector educativo sigue siendo una ventaja competitiva, pero también, es un commodity intercambiable, no una razón de ser”.