• Hasta el cierre de esta edición continuaba el incendio en Progreso de Juárez, se espera que sea este miércoles cuando sea apagado.

Odilón Larios Nava.- Un segundo incendio en el poliducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), en la comunidad de Progreso de Juárez, en el municipio de Acatzingo, se registró en menos de dos semanas. Hasta el cierre de esta edición sumaban 24 horas sin que el fuego pudiera ser apagado por los vulcanos.
Una deflagración similar se suscitó el pasado 6 de marzo, en el mismo sitio. En esta ocasión fueron cinco las camionetas que fueron alcanzadas por el fuego, dos de ellas resultaron parcialmente quemadas, mientras que otras tres fueron calcinadas en su totalidad.
La explosión e incendio, en esta ocasión, se dio al filo de los primeros minutos del martes, cuando diversas llamadas ciudadanas lo reportaron a los números de emergencias. Las llamas alcanzaron más de 30 metros de altura y eran visibles desde varios kilómetros a la redonda.
Personal de Emergencias Puebla, Seguridad Física, Protección Civil, Cruz Ámbar y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) acudieron para tomar conocimiento. Como en otras ocasiones aseguraron el lugar para evitar riesgos a la comunidad, ya que el fuego estaba cerca de algunos domicilios.
Emergencias Puebla realizó el seccionamiento del ducto y bloqueó el suministro para evitar que el combustible siguiera alimentando la hoguera. Sin embargo a 20 horas después de iniciado el siniestro, el fuego no cedía.
El ataque al incendio se dificultó por las fuertes ráfagas de viento, que hacían muy peligroso que los bomberos de Pemex y del estado se acercaran para intentar apagar el mismo. Es por ello que en esta ocasión decidieron esperar a que el combustible se agotara más para que el riesgo para los vulcanos redujera.
Esperaban que por la madrugada de este miércoles el incendio quedara controlado y completamente apagado. Todos los cuerpos de seguridad permanecieron en guardia en el sitio.
Por la tarde de este martes recomendaron a cinco familias salir de sus casas ya que el viento acercaba las llamas a las viviendas y por la radiación podrían sobrecalentarse.
Hasta el cierre de esta edición no se había confirmado si en las camionetas había o no personas al momento que se dio el incendio, por lo que no pudo confirmarse o descartarse la presencia de cadáveres en las mismas.