• Pasaron la noche sin equipo a 3 mil 600 metros y bajaron sin ni un rasguño.
• Los equipos de rescate de Cruz Roja y Protección Civil lograron ubicarlos y descenderlos.

Odilón Larios Nava.- Nueve jóvenes, de entre 12 y 21 años de edad, se extraviaron en La Malinche el domingo por la tarde, tuvieron que pasar la noche a 3 mil 600 metros de altura, sin equipo ni abrigos. Luego de pasar 24 horas en la montaña, los cuerpos de rescate lograron rescatarlos ilesos.
Los chavos tomaron lo anterior como una experiencia de vida y una aventura que contar, pero sus padres están muy conscientes que sus vidas corrieron peligro y afirmaron que hablarán con ellos para que no vuelvan a tomar esos riesgos innecesarios.

LA AVENTURA

Los nueve jóvenes extraviados salieron la mañana del pasado domingo de sus domicilios en la junta auxiliar de San Sebastián de Aparicio, todos son vecinos. Únicamente avisaron a sus padres que irían de día de campo, a dar un paseo, no les informaron a dónde irían. Por ello llevaban un poco de agua, y algo de botanas. A decir de uno de ellos al estar cerca de la montaña decidieron llegar a la punta.
Los nueve jóvenes que tuvieron esta peligrosa experiencia son: Yovani Néstor Arce Rosas, de 19 años; Eduardo Sáenz Romero Cruz, de 16 años; José Aldo Romero Cruz, de 12 años; Martín Quezada Martínez, de 15 años; Juan Quezada Martínez, de 19 años; Gustavo Elías Martínez Guevara, de 16 años; Alfredo Sánchez Cote, de 14 años; Fernando Coleote Romero, de 21 años; y Francisco Emanuel Romero, de 16 años.
Juan, uno de los de mayor edad, en entrevista con este diario, indicó que todo iba bien, que ascendieron, llegaron a la cima de la montaña y por la tarde cuando emprendieron el descenso comenzó a llover, eso hizo que se salieran del camino y que terminaran extraviados.
“Fue por causa de la lluvia, tratamos de cubrirnos, de refugiarnos, y corrimos pero nos desviamos. Después se nos hizo noche. Hicimos una pequeña fogata y pedimos que nos ayudaran. Tuvimos temor en la noche, porque hubo un poco de peligro con los coyotes, pero entre todos nos ayudamos”, fue lo que mencionó Juan.

EL RESCATE

Los chicos llevaban celulares y es así como pudieron pedir ayuda a sus padres. Éstos a su vez notificaron a los números de emergencias y de inmediato se activaron los elementos de Rescate de Alta Montaña de Cruz Roja, Protección Civil Municipal y el Grupo Rangers de esa misma dependencia, además de Protección Civil del Estado y el Grupo de Rescate Canino Cazar de Cruz Roja
Fue alrededor de las 01:30 horas de la mañana, cuando los cuerpos de rescate comenzaron el ascenso a la montaña y entre 04:30 y 05:00 horas hicieron contacto visual con los jóvenes a 3 mil 600 metros de altura aproximadamente. Pero los rescatistas tuvieron que atravesar siete cañadas para llegar hasta los jóvenes, y para ello ascender hasta 4 mil 200 metros de altura.
A las 07:00 horas hicieron contacto físico con los extraviados y de inmediato procedieron a hacerles la revisión prehospitalaria, a darles agua caliente, algo con que taparse. Todos estaban bien de salud, sólo con un poco de hipotermia y un poco deshidratados pero tenían fuerzas para comenzar a descender.
El descenso fue tardado porque los jóvenes ya estaban cansados. Al pie de la montaña los estaban esperando los vehículos de los cuerpos de rescate. Después en una base de revisión, antes a la entrada de Canoa por el lado de la montaña, los estaban esperando médicos y paramédicos de Cruz Roja, quienes los revisaron y al corroborar que su estado de salud era bueno, los trasladaron hasta el centro de Canoa, donde los esperaban sus padres.
El reencuentro fue emotivo, ya que los padres y otros familiares estaban esperando ansiosos a los jóvenes. Los recibieron entre lágrimas y abrazos, con voces entrecortadas les pidieron que no lo volvieran a hacer, aunque algunos de los jóvenes aseguraron que lo volverían a hacer porque les gustó la experiencia, incluso sugirieron el 30 de abril para volver a ascender.

LAS RECOMENDACIONES

Los padres de los chicos eran los más conscientes del riesgo de muerte en el que estuvieron los jóvenes, por ello en entrevista con este diario pidieron a aquellos que quieran subir a La Malinche que no lo hagan a menos que lleven el equipo apropiado y que vayan acompañados por un guía. “Vamos a hablar con ellos. Quizá no voy a castigar a mi hijo, pero si le voy a dejar muy en claro los peligros a los que se expuso y cómo su madre y yo estuvimos preocupados porque algo le pasara”, dijo el papá de Aldo, que es el niño de apenas 12 años. Otros dijeron: “Les vamos a dar un jalón de orejas”.
Gustavo Ariza Salvatori, director de Protección Civil Municipal, hizo las siguientes recomendaciones: “Principalmente, si no saben hacer montañismo, si no están preparados, si no tienen la condición física para hacerlo, los invitamos a que no suban. Si quieren subir está la escuela de Cruz Roja de Alta Montaña, que los puede preparar perfectamente bien, o tener un guía, ir bien preparados con la ropa adecuada. De lo contrario es muy peligroso aventurarse”.