Por Patricia Moreno Sánchez


Como cada 12 de diciembre, cientos de católicos y peregrinos llegaron hasta el tiempo de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicado en la 11 Sur y Reforma, mejor conocido como “La Villita”.

Cómo es tradición, los padres de familia llevan a sus hijos, vestidos de Lupitas o Juan Dieguito para encomendarlos a la Santísima Virgen Morena.

“Vestimos a mi hija por fe y por tradición, yo tengo mucha fe en la Santísima Virgen de Guadalupe y le encomiendo a mi hija para que me la cuide y crezca sana, pero también es tradición porque cuando era niña mi mamá me vestía de Indita y me traía a cantar las mañanitas”, afirmó Laura.

En tanto que Estela, comentó que trajo a su hijo vestido de Juan Diego, pero también a su ahijada.
“Traje a mi ahijada, porque es hija de mi hermana que no podía tener hijos y gracias a la Virgen nació la bebé y está viva”, comentó.
Mencionar que pese a ser 12 de diciembre, aún seguían llegando los peregrinos para encomendarse a la virgen y seguir su camino hacia la Basílica de Guadalupe, en la ciudad de México. Otros confesaron que ya no continuarían su peregrinación hasta la capital del país, por lo que sólo llegaron hasta este santuario.
Mencionar que el 11 por la noche, Monseñor Víctor Sánchez Espinoza, Arzobispo de Puebla, presidió la misa de Gallo en honor a la virgen en el Santuario Guadalupano donde se entonaron las mañanitas.
Durante su  mensaje afirmó que en todos los puntos del estado y del país, se mantiene la fe hacia la virgen del Tepeyac.
“Dónde quiera que haya una imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe, se reza el rosario y se cantan las tradicionales mañanitas”.
Por último Monseñor, recomendó a los peregrinos que regresan, a tomar las medidas de precaución para evitar accidentes. Lo anterior tras darse a conocer que en esta semana se registraron diversos accidentes en las carreteras rumbo a la ciudad de México,  afectando a los peregrinos.