Con diversos estudios de laboratorio, unas pocas lombrices, aprovechando desechos orgánicos y el deseo de contribuir en la recuperación del suelo por medios naturales y con ello con el medio ambiente, nació VERMIBUAP, un mejorador de suelos con alto contenido en nutrientes, microorganismos benéficos y libre de patógenos, que hoy producen el Centro de Agroecología del ICUAP y la Preparatoria Benito Juárez García.

Este abono natural, de calidad comprobada que hoy se utiliza en la reforestación de Ciudad Universitaria, se obtiene de un proceso limpio, y es excelente para el crecimiento de plantas, árboles, pastos y cultivos agrícolas, explicó el responsable del proyecto Transformación de residuos orgánicos domésticos por medio de lombricompostaje, José Cinco Patrón Ibarra.

El profesor investigador del Instituto de Ciencias (ICUAP) al mostrar la forma en la que obtienen el producto y la eficiencia que tiene, anunció que está en trámite el registro de marca de este producto de la BUAP, que se espera en un futuro esté en los centros comerciales con el nombre VERMIBUAP y la leyenda “abono orgánico producido por lombrices. Excelente mejorador de suelos”.

MEJORADOR DE SUELOS

VERMIBUAP es un abono inocuo que se utiliza como fertilizante orgánico, no contiene químicos tóxicos, ni patógenos y es un producto rico en nitrógeno, fósforo, potasio entre otros elementos, además de microorganismos benéficos que enriquece los suelos o la tierra donde se aplica, que se pondrá a la venta con un instructivo para su mejor aprovechamiento.

Para producir el abono orgánico se utilizan lombrices composteras, que son diferentes a las que viven en el jardín y comen sólo tierra. Son de la especie Eisenia foetida, mejor conocida como lombriz roja, que viven en grandes concentraciones y se alimentan de desechos orgánicos.

UN PROCESO LIMPIO

VERMIBUAP es un abono orgánico que proviene de un “proceso sencillo pero muy limpio, no genera malos olores y el espacio donde se produce siempre está cubierto. El único olor que se puede percibir y por unos minutos es cuando se pasa la comida descompuesta del tambo a la cama compostera”, explicó el Doctor en Ciencias Patrón Ibarra.

La inversión es mínima ya que se utilizan block para construcción que se superponen para formar un rectángulo. En su interior se coloca una cama de 40 centímetros de alto de desechos orgánicos.

Estos se cubren al ras con un plástico negro que permite el calentamiento y la fermentación de estos desechos y evita los malos olores y la reproducción de animales nocivos. En dos semanas se destapa y vierte encima una pequeña capa de abono con las Eisenia foetida y se cubre nuevamente al ras, ahora con costales de yute para cuidar la temperatura para que las lombrices no se deshidraten o estresen y puedan llevar a cabo su labor.

En este proceso se utilizan lombrices epigeas que viven en los primeros 10 centímetros del material. Son seres que nunca mezclan su comida con su excremento, de tal forma que bajan donde está el alimento, suben, excretan y nuevamente vuelven a bajar y así es su ciclo, detalló el especialista en Edafología.

Mes y medio después empieza la primera cosecha de VERMIBUAP al retirarse la capa superficial del abono y así el proceso continúa hasta que se termina la última capa de alimentos que es en aproximadamente tres meses.