• Este viernes se registraron al menos cinco balaceras en la cabecera municipal; el saldo oficial fue de dos muertos y un lesionado.
• En la primera balacera no se encontró ningún cuerpo, pero se piensa que los sicarios se llevaron al menos un cadáver; una camioneta fue rafagueada con más de 170 balazos.
• Toda la violencia que se vivió en el día generó psicosis entre los habitantes y a partir de las ocho de la noche las calles de Acatzingo quedaron vacías.

Odilón Larios Nava. – Violento y sangriento jueves se vivió en Acatzingo, donde las pugnas entre diferentes grupos de la delincuencia organizada desataron al menos cinco balaceras a lo largo del día. El saldo oficial – hasta el cierre de esta edición – fue de dos muertos y un lesionado, pero se presume que al menos pudo haber una víctima fatal más, cuyo cadáver pudo haber sido llevado por los sicarios.
Todo comenzó por la madrugada, cuando alrededor de la 01:00 horas se presentó una balacera, donde un grupo armado rafagueó una camioneta, en el lugar se encontraron casi 200 casquillos de diversos calibres, en este caso se piensa que los sicarios cargaron con el cadáver de al menos una persona. Horas después alrededor de la una de la tarde con treinta minutos dos hombres murieron y uno más resultó gravemente lesionado al ser rafagueados en otro punto de la población. A esa misma hora se registró una segunda balacera en otro barrio de Acatzingo, según indicaron fuentes ciudadanas.
Al cierre de esta edición alrededor de las ocho de la noche se registró otra balacera más en uno de los barrios, y al filo de las diez de la noche otra más en otro punto de la cabecera municipal. En estos dos últimos casos se desconoce si hubo personas lesionadas.

TRES RAFAGUEADOS: DOS MUERTOS Y UN LESIONADO

Dos hombres muertos y uno más lesionado fue el saldo que dejó una balacera suscitada la tarde de este jueves en el barrio de Jesús Alonso en el municipio de Acatzingo. Los agredieron con ráfagas de AR15 y AK47 – Cuerno de Chivo –, en el lugar se hallaron más de 60 casquillos.
Los pobladores de Acatzingo aún no salían del asombro de la balacera de la madrugada cuando alrededor de las 13:30 horas de este mismo jueves escucharon nuevamente ráfagas de armas de alto poder. En este caso un comando armado disparó contra tres hombres en la 7 Oriente entre la 2 Sur y la 20 de Noviembre.
En el sitio perdió la vida Abraham Martínez Maraver, de 38 años, apodado “El Tíos”, el cual según reportes extraoficiales presentaba múltiples impactos de bala en diversas partes del cuerpo. En el lugar se hallaron más de 60 casquillos.
Junto a él estaban tendidos dos hermanos Armando y Eduardo, de 22 y 23 años respectivamente, ambos de apellidos Hernández Méndez. Estos dos estaban gravemente lesionados, fueron atendidos por paramédicos de Cruz Ámbar y llevados al Hospital Médica Norte en aquella comunidad.
Minutos después de su ingreso al nosocomio pereció Armando, quien presentaba un balazo en el fémur y otro más a la altura de los testículos el cual presuntamente tuvo una trayectoria de abajo hacia arriba del cuerpo. Mientras que Eduardo presentó impactos en el abdomen, fue intervenido quirúrgicamente, su estado de salud era considerado como muy delicado.
Policías de Acatzingo se encargaron de resguardar el lugar, mientras que personal de la Fiscalía General del Estado se encargó de realizar el levantamiento de los cadáveres y de efectuar la recolección de indicios para iniciar las investigaciones del caso. Las autoridades señalaron que todo apunta a un ajuste de cuentas entre miembros de la delincuencia organizada.

RAFAGUEAN CAMIONETA

Fuerte balacera se suscitó la madrugada de este jueves en Acatzingo, una camioneta Ford, EcoSport, fue rafagueada, literalmente le dejaron caer una lluvia de plomo. En el sitio se encontraron cerca de 200 casquillos percutidos de distintos calibres. Los indicios hallados en el sitio señalan que el grupo armado se llevó el cadáver de al menos una persona.
Cerca de la 01:0 horas de este jueves se reportó una fuerte balacera en la calle 5 Poniente esquina con 15 Sur en Acatzingo. Cuando la policía llegó encontró una camioneta color arena, ya antes descrita, con placas de circulación YJM3093 del estado de Veracruz, la cual había quedado como coladera por los plomazos.
En el lugar se encontraron más de 170 casquillos percutidos, informaron fuentes policiales. También se observaron restos de masa encefálica en el adoquín de la calle y huellas hemáticas con apariencia de arrastre. Pero en el lugar no se encontró a ninguna persona muerta ni herida.
Es por ello por lo que se presume que el grupo armado se llevó consigo al menos un cadáver, pero se desconoce quién fue el objetivo de este ataque.
La policía local acordonó el sitio y posteriormente la Fiscalía General del Estado (FGE) se encargó de llevar a cabo las diligencias del levantamiento de los indicios y el aseguramiento de la camioneta, para realizar las investigaciones del caso.
En el lugar se encontraron casquillos de diversas armas, entre ellas algunas de grueso calibre, de detalle se deduces que fue un comando armado el que disparó a discreción contra la camioneta. Por la característica del hecho, las autoridades tienen como principal línea de investigación un ajuste de cuentas entre bandas de la delincuencia organizada.