Por Patricia Moreno Sánchez

La iglesia católica lamenta el deceso del sacerdote José Miguel Machorro quien fue agredido con un puñal en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, el pasado 15 de mayo del presente año.
El padre Paulo Carvajal vocero de la Arquidiócesis de Puebla refirió que este hecho es muy dolorosos para la iglesia y para toda la sociedad, por la pérdida de una vida humana.
No obstante reiteró la postura de Monseñor Víctor Sánchez Espinosa Arzobispo de Puebla, en el sentido de que los sacerdotes no solicitarán ningún tipo de seguridad.
Refirió que el llamado es que los sacerdotes deben ser prudentes para evitar algún acto de inseguridad.
“Debemos confiar mucho en Dios y tener precaución” refirió el padre Paulo Carvajal ante la inseguridad que no respecta a ningún sector de la población.
Mencionar que el padre Machorro, después de ser lesionado por un individuo en la Catedral de México, fue intervenido quirúrgicamente y permaneció hospitalizado, posterior a ello fue trasladado a la Ciudad de Tehuacán. No obstante su salud, se complicó por una infección, por lo que esta semana se autorizó su traslado a la ciudad de México en un helicóptero del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA), sin embargo falleció al llegar al hospital donde se internó.