Río 2016 cerró con una fiesta inolvidable, para poner broche de oro a los Juegos Olímpicos en Brasil. El legendario estadio Maracaná recibió una de las más famosas fiestas callejeras del Carnaval de Río, la comparsa Cordão da Bola Preta, que llena cada año el centro de la ciudad con más de un millón de juerguistas.
Además de poder disfrutar de todo el sabor del Carnaval, también se disfrutó de un homenaje especial a Carmen Miranda (1909-1955), la mítica actriz, cantante y bailarina brasileña. La estrella de la Samba, Roberta Sá, también participó en el homenaje a una de las exportaciones culturales más perdurables de Brasil.
Mientras que la ceremonia de apertura se caracterizó por actuaciones conceptuales y por la transmisión de un mensaje ambiental, la ceremonia de clausura tuvo un ambiente más callejero.
Además de los placeres de la carne y los encantos de la cultura popular brasileña, la ceremonia de clausura también rindió homenaje al genio de la arquitectura paisajista Roberto Burle Marx (1909-1994).
Aunque goce de menos prestigio a nivel internacional que el arquitecto Oscar Niemeyer, Burle Marx no era por tanto menos innovador. Entre sus diseños se encuentran el Flamengo Park y el famoso mosaico que recorre el boulevard de la playa de Copacabana.
Burle Marx fue también uno de los primeros conservacionistas y defensores de la selva tropical. En la ceremonia de clausura, su trabajo fue recordado con un inmenso “jardín” de bailarines disfrazados de plantas tropicales. Lena Santana, una de las diseñadoras de vestuario, dijo que los colores “precisos y oscuros” de esta sección de la ceremonia contrastaron con la estridencia y el brillo de la sección de carnaval.
La hora de Tokio al igual que en la ceremonia de clausura de Londres 2012, Río de Janeiro contó con un invitado especial: este año Tokio hizo una presentación especial de 8 minutos. El público del Maracaná, al igual que los televidentes de todo el mundo, pudieron disfrutar de una mezcla de tradiciones culturales e innovaciones tecnológicas venidas de Japón.
“Quizimos mostrarle no solo a las personas de Río, sino también de todo el mundo que estuvimos muy entusiasmados de ser sede de los Juegos en 2020”, comentó Hidemasa Nakamura, director de planificación del espectáculo.
“En primer lugar, agradecimos por todo el apoyo que recibimos luego del tsunami en 2011”, comentó Nakamura. “Hablamos de nuestra tristeza. Y el deporte será luego el centro de la fiesta para celebrar la recuperación y todos los atractivos que tenemos en Tokio”.