• Se ha logrado mayor eficiencia en el uso del agua para generar más alimentos.
El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, afirmó que “el riego tecnificado, junto con estrategias para detonar el desarrollo del campo mexicano, como acceso a crédito, programas para adquisición de tractores o semillas mejoradas, han permitido una nueva etapa de productividad, crecimiento y modernización”.

En el marco del 23º Congreso Internacional de Riego y Drenaje, que se celebra en México por segunda ocasión después de 50 años, el Primer Mandatario destacó que “en cuatro años, cultivamos 22 por ciento más con la misma cantidad de agua”.

Refirió que ello representa que “pasamos de producir, con la misma cantidad de agua, de 1.52 a 1.85 kilógramos de alimentos en promedio por metro cúbico de agua. En pocas palabras, hemos logrado 22 por ciento de mayor eficiencia en el uso del agua para generar más alimentos que apenas hace cuatro años se producían en México”.

En el evento, el Presidente Peña Nieto recibió de manos del Presidente de la Comisión Internacional de Riego y Drenaje (ICID, por sus siglas en inglés), los reconocimientos “Patrimonio de las Estructuras de Riego” por los proyectos Presa La Boquilla y Chinampas.

El Primer Mandatario mencionó que México es el primer país del Continente Americano en recibir esta condecoración, y el noveno a nivel mundial. “Este reconocimiento nos compromete aún más a sumarnos al cuidado del agua y a su máximo aprovechamiento, en correspondencia con las exigencias globales”, dijo.

Agregó que para lograrlo “hemos impulsado dos estrategias para mejorar su eficiencia en el sector agrícola, actividad que utiliza el 76 por ciento del agua de nuestro país”:

En este sentido, “se ha impulsado la modernización y tecnificación de los distritos y unidades de riego. En esta Administración, se han rehabilitado y modernizado 757 mil hectáreas de riego, con lo que cada año se ahorran tres mil 900 millones de metros cúbicos de agua. Esto equivale al volumen que usa la población del Valle de México en dos años”.

Asimismo se busca “aumentar el tratamiento de aguas residuales para hacer uso intensivo de este recurso sin explotar, pues el agua tratada puede llegar a convertirse en la nueva fuente de abastecimiento del sector agrícola. Ejemplo de esta visión es la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales Atotonilco, en Hidalgo, que se trata de la planta más grande de América Latina, y la tercera más grande en el mundo, y que muy recientemente inició operaciones. Con el agua tratada de Atotonilco se beneficiarán 80 mil hectáreas de tres distritos de riego”.