El Rector de la BUAP rcordó que las instituciones de educación superior se han visto afectadas por la convulsión financiera.

Por Diego Armando Cuautle
El financiamiento a las instituciones de educación superior se ha visto impactado negativamente por la convulsión financiera mundial, esto ha obligado a las instituciones a eficiente el gasto y sobre todo a trasparentar los recursos que le son asignados, por lo que es necesario que las universidades implementen el proceso de accountability.
Así lo propuso el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alfonso Esparza Ortiz al impartir la conferencia “Accountability y entornos virtuales de rendición de cuentas en Instituciones de Educación Superior en América Latina y el Caribe” durante el “Seminario de Educación Superior en América Latina” que se llevó a cabo en el teatro del Complejo Cultural Universitario (CCU).
Indicó que dicha propuesta tiene el objetivo de incidir en el índice de confianza ante la sociedad, ya que “nos importa mucho que la gente sean los primeros testigos de que los recurso se aplican adecuadamente, es decir esto no solo engloba el concepto de la rendición de cuentas y trasparencia sino va más allá”.
Lo anterior, dijo, permitirá lograr esa conjunción de confianza y de esfuerzos para que los gobernantes y legisladores tengan esta percepción adecuad para proporcionar los subsidios adecuados al desarrollo de la educación superior.
En este sentido, señaló que la rendición de cuentas no sólo es comprobar la correcta aplicación de los recursos, sino el impacto social que contribuye al desarrollo por lo que hizo un llamado a las instituciones públicas de educación superior deben ser pioneras en la implementación de procesos de Accountability.
“Los ciudadanos demandan más y mejores formas de rendición de cuentas y transparencia, sin importar el nivel de jerarquía gubernamental, es por ello que dentro de este tema también se sugiere el uso de las plataformas virtuales que permitan un majeo eficiente de la información para que se pueda utilizar de forma inmediata y trasparente”, subrayó.
Indicó que a pesar de distintas problemáticas que se viven en América Latina y el Caribe, como lo son la corrupción, inseguridad, pobreza, desigualdad entre otros, llevan a una desconfianza de las autoridades y sistemas de gobierno, se tienen un factor demográfico a favor que es la juventud.
Esparza Ortiz explicó que según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la región se tiene un positivo bono demográfico ya que uno de cada 4 latinoamericanos 1tiene entre 15 y 19 años de edad lo que implica que este grupo deberá ser los que impulsen la políticas de desarrollo y tengan a su cargo la sofisticación e integración de los diferentes panoramas de políticas que nos puedan llevar a generar alternativas para que la educación sea un factor importante de desarrollo.
“Sobre todo podamos generar una educación de calidad tanto como sea posible y que podamos reconocer también el papel primordial que juega de manera óptima y con visión de futuro todos aquellos que ejercemos una parte de recursos importantes con respecto al Productor Interno Bruto de cada uno de nuestros países”.
Agregó que es imprescindible desarrollar nuevas estrategias y diferentes policitas educativas y formas de aprendizaje que permitan que los beneficios de la generación del conocimiento generen el progreso colectivo.
Es por ello que se debe reconocer el tema de la rendición de cuentas donde la sociedad es importante ya que el a cada vez está más despierta y exigente a que lo que aportan se aplique adecuadamente y que realmente se pueda conformar un escenario de trasparencia y participación que es donde incide esta confianza y desconfianza de la sociedad.
“En nuestro mundo moderno nuestras instituciones deben apelar a la cooperación y colaboración, nadie puede hacer todo por su cuenta, pero es posible avanzar si lo hacemos a través de nuestros esfuerzos coordinados creando sinergia, combinando y combinando esfuerzo, recursos y voluntad”, finalizó.