+ Sin embargo, podría analizarse el uso medicinal, dijo el mandatario
+ Su legalización no puede suponer que se hará más fácil el combate al crimen organizado
+ Instaló el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes”
+ El gobernador del Estado Rafael Moreno Valle participó en la reunión

El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, instaló el día de ayer el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, organismo que él mismo presidirá y que tiene como objetivo articular los esfuerzos de los diferentes órdenes de Gobierno y de la sociedad civil, para trabajar en conjunto en favor de la niñez y la juventud del país.
Una vez instalado, los integrantes del Sistema aprobaron la propuesta del Ejecutivo Federal para que Ricardo Bucio Mújica desempeñe la Secretaría Ejecutiva de este organismo.
Acompañado de su esposa, Angélica Rivera de Peña, el Primer Mandatario destacó que la conformación de este Sistema, que refleja la obligación moral, ética y política de quienes lo integran, se da como respuesta a la única iniciativa de carácter preferente que envió al Congreso “y que fue aprobada por mayoría, casi de forma unánime, para que pongamos en ley cuáles son los derechos que tienen las niñas, los niños y los adolescentes de México”.
Apuntó que México está avanzando en favor de la sociedad de derechos que quiere: “un país de mayor igualdad, de mayor bienestar, de oportunidades para todas y todos los mexicanos, pero especialmente a partir de las oportunidades de desarrollo que tengan la niñez y juventud mexicanas”.
De igual forma el Titular del Ejecutivo Federal reiteró su posición personal en torno al eventual uso de la marihuana, por considerar que el debate sobre este tema debe tener como prioridad los derechos de la niñez y la juventud mexicanas. “Claramente he expresado en distintos espacios, de forma categórica, cuál es mi posición personal: no estoy en favor del consumo ni de la legalización de la marihuana”.
“Y no lo estoy porque se ha acreditado, se ha evidenciado, que el consumo de esta sustancia es nociva, es dañina para el desarrollo de la juventud y de la niñez, para el desarrollo de sus capacidades, psíquicas, físicas; en pocas palabras, hace daño a la salud de la juventud”, precisó.
Añadió: “Sin embargo, también estoy en favor del debate para que expertos especialistas en la materia puedan darnos mayores luces hacia dónde debemos transitar, si mantenemos este régimen prohibicionista o establecemos una regulación para determinados usos, eventualmente, de la marihuana”.
El Primer Mandatario dijo: “Lo que no es válido, con lo que no podré estar de acuerdo es suponer que se hará más fácil combatir al crimen organizado, las ventas ilícitas, ilegales, y los rendimientos que tiene esta actividad ilegal, sólo por legalizarla. Entonces, la pregunta sería: ¿para combatir al crimen organizado pongamos en riesgo la salud de la niñez y juventud mexicanas? ¿Esa sería la respuesta? Mi respuesta es no”.
Explicó que el Estado “tiene que hacer lo suyo para combatir al crimen organizado con la fuerza del Estado, sin arriesgar la salud de la niñez y juventud mexicanas”.