Al señalar que “hoy los mexicanos exigen y merecen acciones concretas y resultados visibles de sus autoridades, en todos los niveles de gobierno”, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, afirmó que “al trabajar por un México en paz, fortalecemos también la construcción de ese México próspero y de oportunidades que todos queremos”.
En su participación en la 12ª Edición de “México Cumbre de Negocios”, el Primer Mandatario aseguró que “los mexicanos nos hemos atrevido a cambiar paradigmas, a remover obstáculos y romper ataduras que limitaban nuestro desarrollo”.
Este proceso transformador, añadió, se expresa claramente en tres vertientes:
La primera se refiere a la de las 11 reformas estructurales, seis de ellas impulsan la productividad y la competitividad de nuestra economía: la laboral, la hacendaria, la de competencia económica, la financiera, la de telecomunicaciones y la energética. Con estas reformas, el ambiente de negocios y la generación de empleos mejorarán cualitativamente. Además, las empresas en México, desde las más pequeñas hasta las de alcance global, serán más competitivas y podrán ofrecer sus productos y servicios a los consumidores en mejores condiciones.
De igual forma en la segunda vertiente se encuentra la transformación nacional en el desarrollo de su infraestructura a través del Programa Nacional de Infraestructura que permitirá aprovechar la privilegiada ubicación geográfica de México y convertirlo en un centro logístico global de alto valor agregado.
El Titular del Ejecutivo Federal dijo que durante su Administración, hay una previsión muy ambiciosa para la construcción de 46 nuevas autopistas, con una longitud aproximada de tres mil kilómetros, para conectar más eficientemente al sur con el centro y norte del país, y a las costas del Pacífico mexicano con las del Atlántico. Además, el Gobierno de la República está desarrollando 24 proyectos ferroviarios y multimodales para incrementar la seguridad y velocidad del transporte de personas y de mercancías dentro de las zonas metropolitanas y entre ciudades”.
“Aquí tenemos, en Querétaro, otro ejemplo de esta afirmación que he hecho: estamos por construir el primer tren de alta velocidad de todo el Continente Americano, que habrá de conectar a la Ciudad de Querétaro con la capital del país, la Ciudad de México. Es un proyecto de 210 kilómetros con una inversión estimada en 43 mil millones de pesos, que permitirá la conexión entre estos dos grandes centros metropolitanos.
Indicó que en esta vertiente de transformación también sobresale “el mayor proyecto de infraestructura de la Administración, y de orden transexenal: el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que en su etapa máxima se prevé transporte a 120 millones de pasajeros, es decir, cuatro veces más lo que opera el actual aeropuerto”.
Finalmente en la tercer vertiente destacan políticas públicas innovadoras, como la Nueva Política Nacional Turística, la Política Nacional de Vivienda, que promueve acercar los grandes centros de desarrollo urbano a los lugares en donde la gente tiene su centro laboral, la nueva Política Social, la de Nueva Generación, que busca incorporar a los beneficiarios de los programas sociales a la actividad productiva del país a través de distintos mecanismos y la Estrategia de Crezcamos Juntos, que está inmersa dentro de la Reforma Fiscal, que promueve la integración de los negocios a la formalidad.
El Primer Mandatario señaló que “a partir de estas tres vertientes de transformación estamos sentando bases firmes para un crecimiento duradero e incluyente, que fortalezca nuestro mercado interno, y lo más importante, que eleve la calidad de vida de las familias mexicanas”.
Mencionó que para lograr que todas las transformaciones que se llevan a cabo en el país se reflejen en beneficios concretos para las familias mexicanas, además de poner las reformas en acción “es necesario que todos los Poderes y órdenes de Gobierno redoblemos esfuerzos a fin de asegurar la vigencia plena del Estado de Derecho en todo el territorio nacional”.