Al promulgar la Reforma Política de la Ciudad de México, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, aseguró que hoy concluye un proceso histórico que es “triunfo del diálogo y de la democracia, pero sobre todo, es un triunfo de los habitantes de la Ciudad”.
Tras afirmar que la Ciudad de México seguirá siendo la capital y el corazón de nuestro país, el Primer Mandatario subrayó que se mantiene como sede de los Poderes de la Unión y capital de los Estados Unidos Mexicanos, “pero ahora tendrá también autonomía en todo lo concerniente a su régimen interior y a su organización política y administrativa”.
Resaltó que gracias al acuerdo de los partidos políticos, “se ha hecho realidad un anhelo largamente esperado: el que la Ciudad de México sea reconocida como una entidad federativa con verdadera autonomía”.
La Reforma Política de la Ciudad de México es, también, otro logro del Pacto por México, que permitió a todas las fuerzas políticas construir acuerdos para el avance de nuestra nación, añadió. Es una muestra clara, señaló, de que “más allá de las diferencias políticas es posible sumar esfuerzos en favor de la sociedad mediante un diálogo maduro y constructivo”.

Estableció que con la Reforma Política “la Legislatura de la Ciudad de México ahora formará parte del Constituyente Permanente, y los Poderes de la Ciudad podrán ejercer todas las facultades que no estén expresamente conferidas a la Federación en la Constitución, como sucede con los estados de conformidad con el Artículo 124 de nuestra Constitución”.

Precisó que la transformación de las actuales delegaciones en demarcaciones territoriales, cuyo gobierno estará a cargo de alcaldías, “es un paso adelante en el concepto mismo de Federación, así como en el fortalecimiento de nuestra democracia y de la pluralidad política”.

El Titular del Ejecutivo Federal enfatizó que lo más importante de esta Reforma Política es que “ahora los habitantes de esta ciudad capital gozarán de una carta de derechos propia, acorde a sus libertades y aspiraciones”. La Reforma Política de la Ciudad de México, añadió, “fortalece los derechos de sus ciudadanos y habitantes, quienes ahora estarán en mejores condiciones para participar democráticamente en la solución de los problemas y desafíos de esta gran urbe”.

Por eso, agregó, “el siguiente paso de la mayor trascendencia es establecer la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México en los términos y plazos que dispone el Decreto donde se señala que el Titular del Ejecutivo Federal designará a seis de los 100 Diputados Constituyentes”.

“En consecuencia, mi compromiso es seleccionar para esta responsabilidad a mujeres y hombres de excelencia, que más allá de su origen partidista acrediten su conocimiento y compromiso con la Ciudad de México y con el país”, puntualizó.

Refirió que la Asamblea Constituyente “será un hito en nuestra historia política reciente, y como tal merece que sus integrantes desempeñen su elevada encomienda con responsabilidad y eficacia, con una visión de Estado, que esté por encima de los intereses de las fracciones y partidos políticos”.