Por Marco Fierro


El Subdirector del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Puebla, Rafael Barquero Díaz Barriga, confirmó que se restituyeron las piezas que la Procuraduría General de la República (PGR) recuperó después de ser encontrados en un Tianguis de la Ciudad de México

 

Lo anterior lo señaló, luego de que se recuperaron dos esculturas de arte sacro, talladas en madera y correspondientes a las imágenes de Santa Ana y San Joaquín, auténticas del siglo XVIII, las cuales fueron robadas de un templo del estado de Puebla en 2001.

 

De igual manera se detectó y aseguró una pintura correspondiente a San Francisco de Asís, del siglo XVIII, que está registrada en la Base de Datos de Bienes Culturales Robados de INTERPOL, dado que cuenta con una denuncia de robo de una iglesia del Estado de México, ocurrido también en el año 2001

 

En entrevista, el funcionario del INAH señaló que el robo de arte sacro es un negocio multinacional, ya que es como el tráfico de otras cosa y es muy lucrativo.

 

Por ello, se está buscando lograr mecanismos en los tres niveles de gobierno para poder disminuir en la medida de lo posible los robos, pero además generar el apoyo de las instituciones y de la ciudadanía organizada.

 

Díaz Barriga consideró que en donde hay mayor participación de la comunidad ha habido mucho menos robo de arte sacro, que en lugares donde la ciudadanía deja de participar con las autoridades eclesiásticas y con el INAH es donde quedan un poco más desvalidos y tienen que intervenir las autoridades, donde a veces no pueden intervenir porque están atendiendo otros asuntos.

 

“El robo de arte sacro es un negocio multinacional, ya que es como el tráfico  de otras cosas, porque es muy lucrativo. En donde hay mayor participación de la comunidad ha habido mucho menos robo de arte sacro, pero donde la ciudadanía deja de participar con las autoridades eclesiásticas y con el INAH es donde quedan un poco más desvalidos y tiene que intervenir las autoridades civiles”, dijo.

 

Cabe destacar que fue el agente del ministerio público adscrito a la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales (UEIDAPLE) quien, con apoyo de la Policía Federal Ministerial, ejecutó una orden de cateo en un establecimiento dedicado a la venta de bienes muebles y antigüedades, ubicado en la colonia Lomas de Chapultepec de la Ciudad de México.