La BUAP está para proporcionarles los programas académicos que hoy nos enorgullecen y que nos convierten en una de las mejores universidades del país, dijo el Rector Alfonso Esparza Ortiz a los miles de estudiantes de nuevo ingreso que participaron en el Rally de Bienvenida 2014, actividad que la Institución organizó para la integración y la convivencia de los nuevos universitarios.
El Estadio Universitario fue testigo de la recta final de este rally en la que participaron funcionarios, directivos, administrativos, académicos y estudiantes con el propósito de recibir con ambiente festivo a los nuevos alumnos de todas las unidades académicas de nivel medio superior y superior, tanto de la ciudad como del interior del estado.
Personal de staff, monitores, Lobomentores y brigadistas, todos los que participaron en la organización y logística de esta jornada, tenían un propósito claro: construir colectivamente la integración, la identidad, la pertenencia y el conocimiento del ser y quehacer de la BUAP.
El Rally de Bienvenida 2014 fue una iniciativa de la Dirección de Acompañamiento Universitario (DAU) a cargo de María del Carmen Lara Muñoz; surgió por la preocupación de la Institución de formar en valores, “de lograr la integración de la comunidad universitaria para que todos juntos podamos sentirnos plenamente orgullosos de formar parte de esta gran Institución, ser parte de la BUAP”, señaló Esparza Ortiz, quien previo a esta ceremonia, convivió con los alumnos al tomarse fotos y platicar con varios de ellos durante sus recorridos.
El objetivo se logró a través de 16 bases distintas distribuidas en toda C.U. que incluyeron actividades deportivas, lúdicas y recreativas; lo importante en todas ellas fue el trabajo en equipo y la convivencia. Los universitarios fueron agrupados en tres contingentes: azul, amarillo y rojo; cada uno tuvo una ruta distinta constituida por siete bases. Cada 15 minutos, un grupo distinto de cada color iniciaba y culminaba su respectivo recorrido, de esta forma se recibieron a mil estudiantes en promedio con dicha periodicidad.
Al recordar las palabras de Nelson Mandela: “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”, el Rector invitó a los miles de estudiantes presentes a contribuir con la sociedad: “No queremos que sean sólo profesionistas exitosos. Queremos formar seres humanos valiosos que se integren a su comunidad para retribuir el beneficio que van a obtener”.
Por su parte, la titular de la DAU, dependencia responsable de coordinar el Rally de Bienvenida 2014 y cuya función es el desarrollo académico, social y bienestar emocional de los estudiantes, aprovechó la presencia de los universitarios de nuevo ingreso, de preparatoria y licenciatura, para felicitar y externar su contento a todos los “triunfadores” que ahora tienen el compromiso de refrendar el nombre de la Institución:
El Rally “no fue únicamente para presentarles los servicios y las excelentes instalaciones con las que cuente la BUAP, también les hemos presentado a la gran comunidad a la que se integran. Su ingreso a la BUAP es tan sólo el primero de sus triunfos. Pueden sentirse satisfechos al haber aprobado al examen pues han cumplido con ustedes mismos”, comentó la funcionaria.
Al cierre, ya en el Estadio de C.U., los universitarios además de conocer a los funcionarios de su alma máter, disfrutaron de un programa artístico en el que participaron talentos de casa como el Ballet Folklórico del Complejo Cultural Universitario, estudiantes del Colegio de Etnocoreología, la Marching Band Minerva y la Orquesta Sinfónica de la BUAP.

Porque ahora soy BUAPo… porque ya somos BUAPos
El júbilo y las inquietudes de los nuevos universitarios se manifestaron desde temprana hora. En punto de las 7:00 horas, los jóvenes ingresaron a Ciudad Universitaria; se congregaron ahí pues querían ser parte de su Rally de Bienvenida 2014 y cristalizar su pertenencia en la BUAP.
En uno de los accesos, Lara Muñoz revisó que los estudiantes entraran sin problema; al igual que su equipo de trabajo, recibió a los alumnos desde muy temprano. Toda la labor de logística comenzó desde las 6:00 horas pues esperaban a miles de jóvenes.
Con el amarillo, el azul y el rojo en sus cabezas -ya que usaban gorras de esos colores para identificarse-, los contingentes recorrieron las principales vías de acceso, los pasillos y áreas verdes de C.U. Entusiasmados se vestían con la playera de su Institución que venían incluidas en sus kits; presumían de la nueva identidad universitaria: el nuevo escudo y los colores.
Los Lobomentores y Monitores, estudiantes de semestres avanzados que mostraban una actitud de igual entusiasmo, fueron los responsables de coordinar y guiar a grupos no mayores de 25 alumnos durante sus respectivos recorridos. Hicieron lo posible para motivarlos, invitarlos a participar, integrarlos a todas las dinámicas planteadas en el itinerario e incluso, sólo en algunos casos, a corregirlos.
Los contingentes azules comenzaron en el paradero del STU (Sistema de Transporte Universitario); los amarillos en el Polideportivo “Ignacio Manuel Altamirano” y los rojos, por su parte, en el Estadio de Beisbol. Fueron recibidos puntualmente con música y animadores. En esos puntos se les explicó la dinámica: cada grupo pasaría por 7 bases distintas ubicadas en distintas áreas de Ciudad Universitaria, cada una con actividades diferentes. Se les dijo que no era una competencia, que lo importante era el trabajo en equipo y la convivencia.
Cada 15 minutos entraban a la dinámica aproximadamente mil estudiantes. ¡Ya estás aquí, Bienvenido a Bordo!; Devuelve un libro a la Biblioteca; Lobobus; Actívate; Vida sana; Colecciona amigos; La pregunta del millón; La estrella; Construyendo identidad; La telaraña; ¿Qué es ser universitario?; Gota a gota; Coordinados; En acción por el planeta y La BUAP por el mundo, fueron las bases instaladas. La última fue el cierre, en el Estadio.
En cada una de estas bases se pudo constatar la creatividad, el empeño y la alegría del personal de distintas dependencias universitarias y unidades académicas pues fueron éstas las responsables de ofrecer los retos y las dinámicas a los universitarios de nuevo ingreso. Fue una fiesta en la que participaron todos.
Para garantizar la salud de los estudiantes se instalaron en toda Ciudad Universitaria centros de hidratación y consultorios médicos para la atención de las personas que lo requirieran.
Entre base y base, en los pasillos y principales corredores, talentos musicales de la Institución -cantantes de ópera, música pop, tríos, entre otros-, amenizaban los gritos de euforia, las porras y los encontronazos entre escuelas, facultades y preparatorias, pues todas ellas querían presumir y destacar de entre los otros sus talentos para armar la fiesta.
Al finalizar todos se congregaron en el Estadio Universitario en donde escucharon las palabras de bienvenida de los funcionarios de la Institución. Ahí el Rector Alfonso Esparza Ortiz celebró y convivió, fue partícipe de esta celebración.
Además aprovechó la fiesta para tomarse fotos con los estudiantes quienes le solicitaban poses especiales para, según ellos, hacer las fotos más creativas. Casi todas con miras de convertirse en selfies. También saludó y reconoció al equipo de trabajo.
La voz local exclamaba: “los estudiantes de preparatoria”, “los nuevos de esta o tal licenciatura”, “los que vienen de lejos”, para motivar la identidad de los jóvenes quienes se integraron en un solo canto: “BUAP… BUAP… BUAP”.
Una constante que se manifestó fue el apego al orgullo y al entusiasmo, incluso el Rector la evidenció al terminar su discurso de bienvenida, ante los provenientes de todas las unidades académicas de Puebla y el interior del estado: “disfruten y aprendan de sus compañeros. Espero que puedan, junto con todos nosotros, ser parte en todos los sentidos de esta gran comunidad universitaria. Porque ahora todos somos BUAPos, somos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla”.