+ El conocimiento, la mejor herramienta para ampliar horizontes: Esparza Ortiz
Los estudiantes son los protagonistas de la vida institucional de la BUAP. Por ello, el Rector Alfonso Esparza Ortiz distinguió a los alumnos con mejores promedios de los niveles medio superior y superior: “Un grupo de excelencia que es motivo de orgullo y satisfacción para nuestra universidad, que se enriquece con su talento y encuentra inspiración en su esfuerzo”, expresó.
“En la BUAP impulsamos la formación integral de nuestros estudiantes, para que adquieran conocimientos y habilidades, desarrollen sus competencias y sean agentes proactivos en la sociedad, pues aprender es un privilegio que nos obliga a retribuir socialmente lo aprendido”, afirmó el Rector durante la ceremonia de entrega de reconocimientos a los mejores alumnos de la generación 2011-2015, de licenciatura y preparatoria de la Institución.
El Paraninfo de la BUAP fue el escenario del acto realizado por primera vez como “un justo estímulo a su esfuerzo y dedicación, así como a su innegable talento”, precisó Esparza Ortiz, quien estuvo acompañado por María del Carmen Martínez Reyes, vicerrectora de Docencia, y Gabriel Pérez Galmiche, director de Servicios al Estudiante.
“Buscamos ampliar los apoyos para los alumnos y garantizarles los mejores ambientes de aprendizaje, oportunidades de movilidad académica y espacios de expresión para sus ideas y proyectos”, dijo. En ese sentido, anunció la puesta en marcha de un programa de captación de talentos en diversas ramas del conocimiento, deporte y cultura, para brindar apoyos a los alumnos más destacados en el desarrollo de sus competencias.
Ante los alumnos sobresalientes y sus familiares, funcionarios y miembros de la comunidad universitaria, el Rector de la BUAP señaló que a través de la Dirección de Servicios al Estudiante se otorga un acompañamiento integral para la conclusión exitosa de los estudios, así como para el adecuado desarrollo físico y emocional del universitario.
“Los estudiantes hoy reconocidos demuestran que el privilegio de ingresar a la educación superior es una oportunidad inigualable para forjarse una vida llena de satisfacciones, porque el conocimiento abre puertas hacia la realización profesional, amplía horizontes y permite alcanzar sueños”, concluyó.