• Creyeron que se había fugado pero el desenlace fue más chusco que eso.

Odilón Larios Nava.- La preocupación rondó el Centro de Reinserción Social (CERESO) de San Miguel durante la noche del lunes y madrugada del martes, luego de que uno de los reclusos se les escondiera desde el pase de lista.
Se sabe que el recluso fue buscado hasta por debajo de las piedras del penal, pero por fortuna de las autoridades penitenciarias, el hombre no escapó y todo quedó en un hecho chusco.
Se trata de un hombre identificado como Israel, quien recién ingresó al penal de San Miguel señalado por el delito de robo y ocupa la celda 25 dentro del dormitorio D.
Autoridades señalaron que el pasado lunes durante el pase de lista vespertino, Israel no apareció y ni sus compañeros sabían algo sobre su ubicación.
Así fue como el personal de custodios del centro penitenciario de inmediato se movilizó, lo buscó por las celdas del dormitorio, por otros dormitorios y por otras áreas del penal, sin que se supiera algo de él. Parecía que literalmente se lo había tragado la tierra.
Por viejas y malas experiencias lo buscaron hasta en las ollas de la cocina; pero pasaban las horas y el hombre no aparecía aún entrada la madrugada.
Al observar que el tiempo pasaba, las autoridades de dicho reclusorio no tuvieron más opción que avisar a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) en concreto al personal de la Dirección de Centros Penitenciarios.
En total eran cerca de 70 los uniformados, expertos en seguridad penitenciaria, los que por la madrugada de este martes buscaban a Israel.
Subieron a las azoteas, lo buscaron en los baños, en los talleres, en las canchas deportivas, en el área de cultivo, en otros dormitorios, inclusive en las cisternas, pero Israel había desaparecido.
Es así como la oscuridad dio paso a la luz del día y las autoridades de san Miguel se habían hecho a la idea de aceptar que Israel, el preso recién llegado acusado de robo “se les había pelado”, mostrando habilidades casi mágicas, de las que hasta El Chapo carece.
Eran las 7 de la mañana y todos los custodios que participaron en la búsqueda nocturna estaban exhaustos y se habían hecho a la idea de que el hombre se había escapado.
Fue entonces cuando, Israel apareció con cara de cruda y apestando a basura presentándose al pase de lista matutino.
Todos quedaron sorprendidos y perplejos, el coraje que les causó el verlo rápidamente se tornó en carcajada cuando el recluso les comentó lo que había ocurrido.
Una fuente cercana a este medio contó lo siguiente: “El día lunes por la tarde el reo se había drogado. Como a la hora del pase de lista todavía seguía ´hasta arriba´, decidió no regresar a la celda, total ´cárcel es cárcel´, porque al ser el nuevo iba a ser motivo de escarnio por parte de sus compañeros. Así que decidió quedarse dormido en el basurero de la prisión, allí cubierto con basura para mantener el calor, de esa manera nadie lo vio durante la búsqueda. En la mañana, al sentir frío se despertó y como vio que ya era el pase de lista llegó a formarse, como si nada hubiera pasado, no estaba ni enterado de todo el revuelo que causó con su ausencia de una noche”.