• La ex esposa y sus hijos, tras la muerte de éste personaje no han recibido la parte de la herencia que les corresponde.

Odilón Larios Nava.- Luego de casi diez años de litigios en el campo de lo civil, María Teresa Guadalupe Oropeza Merchant, quien fue esposa del ahora occiso Fritz Wielhem Rauch Oliman, exige justicia a las autoridades. Tras el divorcio con Rauch Oliman y la posterior muerte de éste hombre en mayo del 2012, no ha podido acceder a la mitad de bienes que le corresponden a ella y sus hijos.
María Teresa, precisó que se casó con Fritz en el año 1969, y en 1976 crearon la empresa Salchichonería Fritz, la pareja era dueña del 20 por ciento de las acciones de la mencionada empresa del ramo cárnico.
Sin embargo en el 2007, tras un largo matrimonio, Guadalupe Oropeza Merchant, comenzó los trámites de divorcio con Rauch Oliman, debido a que descubrió que mantenía una relación extramarital con una mujer llamada Raquel Pérez Torres y/o Dolores Pérez Torres.
Por algunos conocidos, Oropeza Merchant, dejó en manos de un Bufete Jurídico Martínez Clerke-Asociados los trámites del divorcio. El abogado al que contrató esta mujer es Ernesto Roberto Martínez Clerke, quien a su vez designó a cargo del caso a César Gabriel Galván Canto. Aunque el proceso de divorcio marchaba de forma favorable, por alguna razón los abogados no se presentaron a comparecer a las audiencias de conciliación por lo que el juicio quedó desechado.
Esto ocasionó que se iniciara un nuevo trámite de divorcio, pero en esta segunda ocasión, los abogados que contrató Oropeza Merchant, no hicieron la debida protección de los bienes adquiridos durante el matrimonio con Rauch Oliman, lo que a decir de la mujer interesada, favoreció a que Fritz y sus abogados buscaran salir por la tangente. Todo esto le hace preguntarse si los abogados que contrató para llevar el caso pecaron de inocentes o negociaron con su ahora ex esposo y los defensores de éste.
“El día 27 de abril del 2007, el notario Público Suplente de la Notaria número 56 de la Ciudad de Puebla, elaboro un testamento en el que Fritz le heredaba todos sus bienes a la señora Raquel y/o Dolores Pérez, muestra clara de que la intención era sacar de la jugada a la esposa y a sus propios hijos”, señaló el actual defensor de la ex esposa de Fritz, Jorge Morales. En dicho testamento le dejaba a Raquel y/o Dolores Pérez, todas las acciones a nombre de Rauch Oliman de la Salchochinería Fritz, lo cual no podía ser en términos legales pues la mitad de esas acciones correspondían por derecho a Oropeza Merchart. En otros trámites realizados ante notario público Fritz y Raquel y/o Dolores, se identificaron como marido y mujer, incurriendo en falsedad de declaraciones ante las autoridades poblanas.
Todos esos trámites indebidos se realizaron con el conocimiento del consejero jurídico de Fritz, Hugo Morales Suárez, quien en el 2007 era Notario Público Suplente de la Notaría 56, mismo que en el 2007 captó el Testamento Público Abierto del señor Fritz.
Para que Raquel y/o Dolores pudiera quedarse con las propiedades de Fritz, una vez que éste se divorció de su primera esposa, y que perdiera la vida el 15 de mayo del 2012, “denunciaron la sucesión testamentaria de Fritz en Cholula Puebla, manifestando que no existía ninguna persona que pudiera tener un interés en contrario a los presuntos herederos testamentarios y solicitaban se les declarara a Raquel Pérez Torres y a su hija herederas universales y colegatarias de todos los bienes del señor Fritz, incluyendo la totalidad de las acciones de la Salchichonería Fritz, declarando con falsedad ante la autoridad judicial en perjuicio de Oropeza Merchant y sus hijos”, señaló el defensor de María Teresa.
Por lo que califican como vicios en el proceso, los abogados de Oropeza Merchant han interpuesto diversas quejas en contra de juezas, pero las quejas no han fructificado. Por lo que solicitan la intervención de las autoridades correspondientes, para hacer justicia a la ex esposa de Fritz.
María Guadalupe Oropeza Merchant y los actuales abogados defensores no descartan que en el caso haya tráfico de influencias, pues los defensores de la contraparte tienen buenas relaciones con autoridades judiciales en la entidad poblana, por lo que solicitan a las autoridades que corresponda intervengan para hacer justicia en este caso que ya lleva casi diez años de litigio.
María Teresa Guadalupe Oropeza Merchant, mencionó al respecto del tortuoso proceso que le ha impedido tomar posesión de lo que por derecho le corresponde: “Ha habido muchas broncas, muchas trampas, mucha corrupción por parte de los abogados de la contraparte, supongo que deben estar coludidos con las autoridades porque no hay manera de que por la vía legal me hicieran esto. Lo único que quiero es que se haga la repartición de los bienes como la ley lo marca”.