• El trabajo en el CERN fue exhaustivo pero enriquecedor, ya que las experiencias adquiridas y las horas invertidas han valido la pena

Por Diego Armando Cuautle

El año pasado en León, Guanajuato, Emma González Hernández, estudiante de posgrado de la Facultad de Físico Matemáticas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), recibió el premio Best Poster Prize otorgado por el Institute of Physics (IOP), por el cartel que presenta los resultados de investigación de su tesis de maestría a la astronomía.
En entrevista, explicó que su trabajo Estudio de la razón µ+/µ- para eventos de rayos cósmicos en el detector ALICE-LHC, realiza estudios de la física de la materia en condiciones extremas.
“Lo que presenté en mi póster fue un resumen, una introducción y una explicación de lo que es el detector ALICE, de los rayos cósmicos y de sus características, así como de los eventos presentados y conclusiones”, comentó.
Explicó que los rayos cósmicos tienen su origen en eventos altamente energéticos, es decir, “consisten principalmente de 90 por ciento de protones, nueve por ciento de núcleos de helio (He), uno por ciento de núcleos más pesados y cuando un rayo cósmico de alta energía entra en la atmósfera, este pierde su energía a través de interacciones con las moléculas de aire.
“A altas energías estas interacciones crean partículas que colisionan contra otras y provocan una serie de reacciones nucleares que originan nuevas partículas que repiten el proceso en cascada, a este proceso de multiplicación se le conoce como cascada atmosférica extensa”, señaló.
Detalló que durante su estancia en el CERN trabajó con el procesamiento de información, análisis de datos, pruebas de calibración y funcionamiento del material de cortes de calidad, tales como el de momento, área, qué rayo cósmico llega a la superficie de la Tierra, cascadas y el estudio de los muones.
Los muones son partículas cargadas que son más abundantes a nivel del mar, la mayoría de los muones se produce a una altura de 15 kilómetros y pierde alrededor de dos GeV (gigaelectronvoltios) debido a la ionización antes de alcanzar la superficie.
La originaria del estado de Tlaxcala, recordó cómo el trabajo en el CERN fue exhaustivo pero enriquecedor, ya que las experiencias adquiridas y las horas invertidas han valido la pena, pero también han perfilado el siguiente paso a dar que es estudiar el doctorado en física aplicada”.