Durante un diálogo con el Council on Foreign Relations, el presidente Enrique Peña Nieto se pronunció a favor de realizar un frente común multinacional para enfrentar a los grupos criminales dedicados al tráfico de estupefacientes que operan en la región fronteriza.
El mandatario señaló que México ya intercambia información con Estados Unidos, con los países miembros de la Alianza del Pacífico –Chile, Colombia y Perú-, y con las naciones centroamericanas.
Lo anterior dijo “Porque estos cárteles operan no sólo en un país, sino que realmente tienen una presencia transnacional”.
Refirió que en su administración ha actuado con eficiencia ya que de 122 personas identificadas como jefes de cárteles al inicio de su gestión 88 ya han sido arrestados, algunos abatidos, y ya no representan un peligro para la sociedad.
Destaco que se ha registrado una reducción de la violencia, sobre todo en estados de la franja fronteriza “en donde se vivieron momentos muy críticos en materia de seguridad”. Esta condición ha decrecido en promedio más de 40 por ciento.
Dijo que en las cifras dadas a conocer en el primer semestre de este año, se aprecia una disminución de 29 por ciento de los homicidios cometidos en todo el país en el primer semestre del 2014, con respecto a cifras del año 2012.
El tema de la seguridad es una prioridad para el Gobierno de la República, seguimos avanzando en el combate al crimen organizado y las cifras existentes hoy de violencia, “sin duda son alentadoras, nos dejan ver que vamos en la ruta correcta”, estableció.
De igual forma dentro de la conversación con el Council on Foreign Relations, organismo apartidista sin fines de lucro, integrado por especialistas de alto nivel en asuntos y políticas públicas internacionales, el titular del Ejecutivo también trato el tema de la pobreza donde reiteró su convicción que para combatirla de raíz es necesario “crecer económicamente, a mayores tasas y de forma sostenida, y asegurar que el Estado, a través de una política social, haga un reparto más justo y equitativo de la riqueza entre la población”.
Lo que se ha hecho en México, continuó, es por un lado, impulsar las Reformas estructurales para crecer económicamente y, por otro, un rediseño de la política social con nuevos programas para atender a la población, imprimiéndole un nuevo carácter que asegure que sus beneficiarios se incorporen a la actividad productiva.
Subrayó que el programa Prospera es distinto al de Oportunidades por su diseño. Su propósito inscrito en su propio nombre: lograr prosperidad para la gente. Expuso que el programa prevé becas para educación superior y una vinculación mayor al mercado laboral, a partir de capacitación preferente que tendrán beneficiarios del programa dentro del sistema de capacitación que tiene el Gobierno.
Destacó que el alcance mayor de Prospera es que se pueda acompañar a la población beneficiada en su desarrollo y preparación profesional, con herramientas para incorporarse a la actividad productiva y entrar así al mercado laboral.
Enfatizó que “si no logramos crecimiento económico, no hay política social que sea suficiente para lograr revertir las condiciones de pobreza y de marginación de distintos sectores de la sociedad”. Por ello, tener esta oportunidad “significa que también tengamos un mayor dinamismo económico. De lo contrario será insuficiente este esfuerzo”, reiteró.