• 1 de cada 5 mexicanas entra en unión conyugal antes de cumplir los 18 años de edad.

La Senadora Lucero Saldaña presentó ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión un Punto de Acuerdo por el que exhorta a los Congresos de las entidades federativas a que armonicen su legislación local, con el objeto de establecer los 18 años como edad mínima para contrar matrimonio, sin excepciones o dispensas.
Esto, con la intención de contrubuir a la erradicación del matrimonio infantil, que permanece como un problema oculto, pero que posee cifras alarmantes: en México, señaló que el 21.5% de mujeres se unió antes de 18 años. En el mundo, cada día 39 mil niñas son obligadas a casarse.
También señaló que en México 60% de las 486,000 mujeres adolescentes madres y unidas, vivieron la unión y el primer parto en el mismo año de su vida.
La Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo Adolescente (ENAPEA), presentada en 2015, dio cuenta de que en nuestro país, casi tres cuartas partes de las niñas de 10 a 14 años de edad que tienen un hijo o hija, están casadas o vive en parejas, lo cual entraña riesgos psicológicos y sociales. Asimismo, el porcentaje de mujeres adolescentes de 15 a 19 años de edad casadas o unidas (16%) es casi tres veces mayor que la proporción de hombres de esta edad (6.2%) que reportan vivir en matrimonio o unión.
En otras palabras, las uniones no se dan en la misma medida entre adolescentes mujeres y sus contrapartes hombres.
La propuesta presentada por la Senadora Saldaña busca la armonización de las legislaciones locales para evitar esta problemática, ya que actualmente:
• En 9 entidades federativas se permite el matrimonio de menores de 18 años de edad.
• En 11 entidades se permite el matrimonio de menores de 18 años con dispensa, consentimiento o excepciones.
• Sólo en 9 entidades se establece puntualmente que no se permite el matrimonio de menores de 18 años.
“Por ello es de gran importancia lograr esta armonización, con el fin de erradicar el matrimonio de niñas, que constituye una grave violación a sus derechos, pero también perpetúa la discriminación y la pobreza, frena el desarrollo y fomenta la deserción escolar”, señaló la Senadora.