Por Diego Armando Cuautle

Paola Rodríguez Cantalapiedra, departamento de Ciencias Químico Biológicas de la Escuela de Ciencias, Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) propone la reforestación de bosques de encinos utilizando hormigas como bioindicadores con la finalidad de sentar las bases para un programa de monitoreo que integre los factores para reforestaciones futuras en otras zonas.
En entrevista, la estudiante explicó que a través de una evaluación y por medio de mediciones de factores bióticos (asociaciones vegetales, medidas de los encinos reforestados) y abióticos (cantidad de luz) se pudo comprobar que dicha propuesta es posible ya que hay supervivencia de los individuos reforestados.
Agregó que además de en un intento de realizar un estudio que diagnostique la reforestación como una herramienta para regenerar el ecosistema tal y como lo hizo en un proyecto ejecutado en la zona de Africam Safari.
“Se plante utilizar la relación que tienen las hormigas con su ambiente para determinar si los esfuerzos de regeneración están siendo fructíferos más allá de la sobrevivencia de los individuos sino como una programa mucho más integral para la restauración del ecosistema”, agregó.
Explicó que uno de los grandes desafíos para México es conservar la extensión de sus bosques, selvas, humedales y zonas áridas y, más aún, tratar de recuperar superficies forestales que se han perdido o degradado por factores como el cambio de uso del suelo a favor de las actividades agropecuarias y de la expansión de las áreas urbanas, entre otros.
“Los resultados que se obtuvieron fueron los siguientes, la cantidad de luz y la asociación de los individuos reforestado con plantas herbáceas fueron factores determinantes para su supervivencia, se trató de una reforestación exitosa debido a que sobrevivieron el 78 por ciento los individuos”, subrayó.
Finalmente indicó que los grupos funcionales de las comunidades de hormigas no dieron un resultado significativo acerca de la restauración de la zona posiblemente debido a que el bosque natural contiguo está bastante degradado y esto se pudo observar después de realizar la comparación de pobladores de hormigas entre el pastizal reforestado y el bosque de encino natural.