Al encabezar la ceremonia de inicio del ciclo escolar 2016-2017, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, reiteró que el Gobierno de la República ha abierto espacios de diálogo para atender distintas demandas, para escuchar distintos planteamientos que, tanto el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, han formulado sobre la Reforma Educativa.

Subrayó que estos espacios de diálogo “no pueden estar supeditados, sujetos o manipulados, a partir de privar a las niñas y los niños de la educación a la que tienen derecho y que consagra y garantiza nuestra Constitución”.

Puntualizó: “no habrá más diálogo si no antes garantizamos que niñas y niños puedan tomar y recibir educación en las aulas que hoy están cerradas; no habrá más diálogo si no garantizamos que niñas y niños de México puedan recibir educación”.

“Primero educación, después diálogo; esa será la premisa que marque el actuar del Gobierno de la República”, recalcó.

El Primer Mandatario aseguró que “el Gobierno de la República siempre mostrará disposición para hablar y atender distintas demandas. Lo único que no está sujeto a negociación alguna es lo que la Reforma Educativa prevé”.

Añadió que la Reforma es muy clara: “tiene por objetivo central asegurar calidad en la educación; quiere asegurar a la niñez y juventud de nuestro país un futuro mucho más promisorio, un futuro de oportunidad. Y eso es lo que no podemos privarles.

“Es obligación de quienes son maestras y maestros, de quienes han optado por asumir esta responsabilidad social y esta vocación de servicio como maestras y maestros, ocuparse de impartir educación”. reiteró.

En la Escuela Primaria Profesora Eudoxia Calderón Gómez, en donde cursó el sexto año de primaria, el Presidente de la República hizo un amplio reconocimiento a todos los maestros que asumen su vocación de enseñar a la niñez mexicana.

El Presidente Peña Nieto detalló que la Reforma Educativa tiene tres objetivos específicos y centrales: tener maestros y maestros mejor preparados que inculquen a la niñez las herramientas que el siglo XXI les va a exigir, tener escuelas con mejor infraestructura y revisar los contenidos educativos, para asegurar que lo impartido en las aulas este a la altura de las demandas de un mundo globalizado.

Finalmente Peña Nieto aseveró que “es una tarea y una obligación del Estado impartir una educación obligatoria, laica y gratuita”. Ante maestros, padres de familia y alumnos, subrayó: “que nadie les sorprenda, que nadie les engañe: la educación pública seguirá siendo gratuita y los útiles escolares que ustedes reciben lo seguirán siendo por igual, los seguirán recibiendo de manera gratuita, invariablemente, en todo el país”.