El trágico periodo de 36 años que dejó el modelo neoliberal llega a su fin con el Plan Nacional de Desarrollo, eje rector dela nueva etapa que todas y todos construimos en democracia como un verdadero acto soberano que hará prevalecer el desarrollo con bienestar desde once principios básicos que reflejan lo que somos hoy: un pueblo con valores, trabajador y honesto que gesta la transformación.

Al clausurar los trabajos del Foro Nacional ‘Planeando Juntos la Transformación de México’ para dar forma al Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, el presidente Andrés Manuel López Obrador subrayó que desde el inicio del periodo neoliberal no se aplicó la planeación para el desarrollo, ya que se impusieron políticas públicas que “iban dirigidas a garantizar el bienestar de las minorías y a marginar a la mayoría de nuestro pueblo”.

Por ello, transmitió la relevancia de la participación ciudadana en el contexto presente: “Es muy importante que, en un acto soberano, después de mucho tiempo, los mexicanos podamos elaborar un programa de desarrollo propio a partir de nuestra realidad, de nuestras necesidades.”

Queda abolido el modelo neoliberal y su política económica

Desde el ejercicio de las libertades que hoy son posibles en el marco de un gobierno democrático, el máximo representante del Estado Mexicano visibilizó el simbolismo y trascendencia de la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo:

“Estamos iniciando una etapa nueva, es un cambio profundo, una transformación; no es un simple cambio de gobierno, es un cambio de régimen. Es el momento de expresar que para nosotros ya se terminó con esa pesadilla. Declaramos formalmente desde Palacio Nacional el fin de la política neoliberal, aparejada esa política con su política económica. Quedan abolidas las dos cosas: el modelo neoliberal y su política económica de pillaje, antipopular y entreguista.”

Tenemos la responsabilidad de construir un modelo viable de desarrollo económico

Como protagonista de la transformación, el pueblo debe tener claridad de lo que implica la planeación para el desarrollo en este momento de la historia. En palabras del mandatario:

“Ahora nos toca y esa es la respuesta: edificar lo que sigue con la consciencia de que lo que hagamos no sólo será por la regeneración de nuestra vida pública, sino inspiración para otros pueblos. Tenemos la responsabilidad de construir una propuesta posneoliberal y de convertirla en un modelo viable de desarrollo económico, de ordenamiento político y convivencia entre los sectores sociales.

“Debemos demostrar que la modernidad puede ser forjada desde abajo y sin excluir a nadie, y que el desarrollo no tiene por qué ser contrario a la justicia social.”

Once conceptos para construir una nueva etapa

Con este propósito, planteó once conceptos que serán base para delinear la nueva política posneoliberal: Honradez y honestidad. No sólo es no robar, sino “ser consecuente: actuar como se piensa”.

* No al gobierno rico con pueblo pobre: “Poner fin, como lo estamos haciendo, al dispendio con una política de austeridad republicana”.

Economía para el bienestar. Que haya crecimiento con distribución de la riqueza, “que eso, en esencia, es desarrollo”.

* El mercado no sustituye al Estado: “En ninguna parte el Estado se diluye, en ninguna parte el Estado incumple con su responsabilidad económica, política y social… El Estado tiene como función principal conseguir la felicidad del pueblo, conseguir que mejoren las condiciones de vida y de trabajo de todos los mexicanos”

* Por el bien de todos, primero los pobres. “Eso es humanismo y eso tiene que ser una característica de nuestro gobierno y un concepto fundamental de la nueva política de desarrollo”.

* No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera. “Esto significa igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, la dignidad de los adultos mayores y el derecho de los jóvenes a tener un lugar en el mundo. Rechazamos toda forma de discriminación por características físicas, posición social, escolaridad, religión, idioma, cultura, lugar de origen, preferencia política, ideológica, identidad de género, orientación y preferencia sexual”.

* No hay paz sin justicia. Se atienden las causas que originaron la violencia y la inseguridad: se reactivará la economía para que haya empleos, bienestar.

* El respeto al derecho ajeno es la paz. No tendremos afanes hegemónicos; mantendremos los principios de política exterior de no intervención, solución pacífica de controversias y cooperación para el desarrollo. Somos amigos de todos los pueblos y gobiernos del mundo.

* No más migración por hambre y violencia. Que la migración sea optativa, no forzada.

La democracia es mandar obedeciendo. Ejerceremos tanto la democracia representativa como la participativa. “Hacer realidad el referéndum, el plebiscito, la consulta ciudadana, la revocación del mandato”. Además, en todo momento se respetará la opinión del pueblo: “Que se terminen las prácticas de falsificación en las elecciones; esa debe de ser otra aportación de nuestro gobierno en esta nueva etapa”.

* Ética, libertad y confianza: “Vamos al renacimiento de México, a la búsqueda del bienestar material y también a la búsqueda del bienestar del alma. Vamos a la Cuarta Transformación haciendo uso de la gran reserva de valores que tenemos en nuestro país”.