El docente es el pilar que permite apoyar el proceso educativo, ya que en la actualidad y durante toda la vida ha sido parte importante de la formación de los ciudadanos, aseveró Yolanda Paola López López, subdirectora de Educación Superior de la BUAP.
Debido a los cambios tecnológicos, científicos y culturales, hoy en día el docente enfrenta una serie de retos porque no sólo transmite conocimientos, “también es el mediador de actitudes, valores y habilidades, por lo que se convierte en el puente entre el conjunto de saberes y los alumnos”, con el fin de que éstos dispongan de habilidades que empleen a lo largo de su vida.
En la BUAP lo que buscamos es dar herramientas a los estudiantes para que tomen decisiones positivas y propositivas con responsabilidad social, con miras a aportar a lo largo de su vida, en este sentido el académico es fundamental en este trabajo, destacó.
Aclaró que la esencia del maestro no se ha perdido, “simplemente con este cambio de rol desgraciadamente no todos los docentes estamos preparados para hacer ese tránsito, ya que antes éramos considerado el poseedor del conocimiento infinito”.
Argumentó que “nadie es poseedor de la verdad absoluta y tenemos que ser críticos; la responsabilidad del conocimiento no sólo depende del académico, ahora el alumno debe cuestionar la información”.
Señaló que con este nuevo rol que adquieren los maestros, surge un compromiso entre docentes y alumnos para la generación de conocimiento. En este sentido el educando debe asumir este papel, porque “deben entender que son los forjadores de su destino”.
Otros de los retos que enfrenta el académico es ser consciente de su actualización y capacitación permanente, no únicamente formarse en la parte disciplinaria, “no basta con ser bueno en la disciplina, sino también en cómo atraer y motivar a los estudiantes”.
Así como asumir sus múltiples roles: “fungir como investigadores, asesores y coordinadores de otras actividades para así construir verdaderos proyectos”.