• Se presume que estaban robando combustible en un sótano y los gases terminaron por matarlos.

Odilón Larios Nava.- Dos hombres y una mujer perdieron la vida intoxicados en un sótano de una “galera” ubicada en el barrio de San Miguel Xaltepec, en el municipio de Palmar de Bravo. Las primeras investigaciones indicaron que en ese lugar se encuentra ubicada una toma clandestina y un pequeño túnel, por lo que se presume que pudo haber derrame de combustible y por ello los tres presuntos ladrones de hidrocarburo perecieron al respirar el aire viciado.
Los hoy occisos respondían a los nombres de Alberto de Jesús Salas, de 28 años de edad, Luis Alberto Martínez Enríquez, de 28 años y Liliana Bernardo Flores, de 22 años de edad. Los tres originarios y vecinos de San Miguel Xaltepec. En el lugar las autoridades recogieron versiones que indican que una menor de edad pudo ser rescatada con vida pero que fue llevada por medios propios a un nosocomio de la región, por lo que se desconoce su identidad y el estado de salud que guarda.
Reportes policiales indicaron que este jueves alrededor de las siete de la mañana el 066 recibió una llamada de anónima que indicaba que en la galera ubicada en la calle 16 de Septiembre del barrio de San Miguel, había tres personas muertas al parecer intoxicadas.
Cuando personal de Bomberos de Tecamachalco y de la policía de Palmar de Bravo, llegaron al lugar, encontraron que en el interior de la casa yacían los tres cadáveres, dos hombres y una mujer, los tres estaban a un costado del acceso al sótano. Las autoridades presumen que las personas murieron dentro del sótano pero que alguien sacó los cuerpos.
En una revisión realizada por el personal de bomberos, se percataron que el sótano da acceso a un pequeño túnel, el cual se presume llega hasta la parte exterior de la galera, en donde se encuentran montones de escombro, los cuales esconden una manguera de aproximadamente un kilómetro de longitud la cual presumen debe estar conectada a los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
De esa manera se presume que una banda local se dedicaba a robar combustible, dentro de la galera se llenaban los contenedores. Esto se intuye porque en el lugar se encontraron cuatro contenedores, cada uno de capacidad para mil litros, el primero abastecido en su totalidad, otro al 80 por ciento, otro más a la mitad y el último vacío.
Los tres cuerpos fueron levantados por personal de ministerial de Tecamachalco, quienes iniciaron las investigaciones de rigor. También acudió personal de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del Estado, de Pemex, de la Policía Estatal y de Protección Civil.