• El exceso de velocidad hizo que un Jetta saliera de carretera y sus cuatro tripulantes murieran.

Odilón Larios Nava.- El exceso de velocidad ocasionó que un Jetta saliera de la cinta asfáltica en Ciudad Serdán, el resultado de este percance vehicular fue la muerte de los cuatro ocupantes de la unidad. En el lugar perdieron la vida dos hombres y una mujer, el tercer varón pereció horas después en el Hospital General de Ciudad Serdán.
Este mortal percance automotriz ocurrió la mañana del jueves, poco después de las diez horas, en el kilómetro 43 de la carretera federal El Seco-Esperanza. Las cuatro personas, ahora finadas, viajaban a bordo de un Volkswagen, Jetta, color verde, con placas de circulación U-28-ATL del Distrito Federal.
De acuerdo con los primeros reportes policiales, el vehículo era conducido a exceso de velocidad, al llegar a una curva el piloto perdió el control de la unidad y esta salió de la carpeta asfáltica, cayó a una barranquilla.
El Jetta quedó convertido en chatarra, fierros retorcidos, es decir en una masa amorfa. En una de las volteretas que la unidad dio al salir de la carretera la mujer que iba a bordo salió eyectada, murió al instante al impactarse de lleno contra el suelo. Los otros tres tripulantes quedaron prensados dentro de la unidad.
Los automovilistas que circulaban por el lugar llamaron a los números de emergencias por lo que acudieron a atender el siniestro elementos de Protección Civil de Ciudad Serdán, quienes corroboraron que tres de las personas habían muerto, el cuarto fue trasladado al Hospital General de aquel municipio, en donde alrededor de las dos de la tarde del mismo día falleció.
En el sitio murieron: Julia Lechuga Velázquez, de 38 años de edad, su hermano Javier de iguales apellidos, de 28 años y Luis Felipe Pozos, quien era amigo de los dos primeros, los tres originarios y vecinos de Esperanza. Enrique de la Rosa Silva, de 24 años de edad, es la persona que murió en el nosocomio, él era vecino de la comunidad de Guadalupe Piletas.
El Ministerio Público de Ciudad Serdán fue quien se encargó de efectuar las diligencias del levantamiento de los cadáveres e iniciar las investigaciones de rigor. Los primeros peritajes estuvieron a cargo de personal de la Policía Federal.