• El conductor, ahora occiso, no portaba el cinturón de seguridad; su copiloto, una mujer, resultó gravemente lesionada.

Odilón Larios Nava.- El exceso de velocidad, combinado con la falta de precaución al conducir, ocasionó un aparatoso y mortal accidente vehicular en la autopista México-Puebla a la altura del kilómetro 104, esto es cerca de la desviación al aeropuerto. El conductor y la mujer que lo acompañaba en el Sedan de la Volkswagen, no llevaban colocado el cinturón de seguridad y esto hizo que salieran eyectados de la unidad: él murió al instante, mientras ella resultó gravemente lesionada, se encuentra internada en un nosocomio de la capital poblana.
El choque mencionado tuvo lugar minutos antes de las diez de la noche del pasado domingo en la autopista mencionada. De acuerdo con los primeros peritajes, el mortal accidente tuvo su origen en el exceso de velocidad y la falta de precaución del conductor. El conductor perdió el control del volante y se impactó contra el muro central de contención, los dos ocupantes de la unidad, que no llevaban puesto el cinturón de seguridad, salieron proyectados fuera del vehículo.
Los primeros reportes extraoficiales indicaron que Javier Caneda Sánchez, de 25 años de edad, conducía un VW, modelo 2006, color negro, con placas de circulación MSC-12-17 del Estado de México. Lo acompañaba Sarahi Albino Martínez.
Los peritajes iniciales señalaron que ambas personas no portaban el cinturón de seguridad, lo que ocasionó que al chocar contra el muro central de contención salieran eyectados del vehículo. Javier Caneda perdió la vida al instante, al llegar los cuerpos de emergencias de Caminos y Puentes Federales (Capufe), constataron que el hombre no presentaba signos vitales.
Mientras que la mujer, fue estabilizada y trasladada a uno de los hospitales con los cuales tiene convenio Capufe. Los primeros informes extraoficiales indicaron que Caneda Sánchez, pereció a causa de traumatismo craneoencefálico.
Las diligencias del levantamiento del cadáver corrieron a cargo de personal de la Policía Federal de la Estación Zaragoza, que fueron los que realizaron los peritajes y dieron parte al Ministerio Público para que integre la carpeta de investigación de rigor. Los federales también se encargaron del aseguramiento del vehículo.