Chevron, INPEX Corporation y Petróleos Mexicanos firmaron hoy el contrato para la exploración y extracción de hidrocarburos en aguas profundas en su modalidad de licencia correspondiente al bloque 3 Norte del Cinturón Plegado Perdido en el Golfo de México.

Este bloque fue adjudicado al consorcio conformado por estas tres empresas a través de un proceso competitivo como parte de la cuarta licitación de la Ronda 1 convocada por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). La propuesta con la que resultó ganador el consorcio, incluyó una regalía adicional de 7 por ciento y un factor de inversión que abarca únicamente la realización de estudios exploratorios que permitan definir la presencia de posibles acumulaciones comerciales de hidrocarburos.

En el evento, José Antonio González Anaya, director general de Pemex, destacó que aprovechando las herramientas de la Reforma Energética, la Empresa Productiva del Estado está aplicando las mejores prácticas internacionales para impulsar el desarrollo de campos en aguas profundas, donde la tecnología es muy especializada y se requiere compartir los elevados riesgos que conlleva.

Aseguró que Pemex es un socio confiable y altamente competitivo. En cada asociación, precisó, aprovechará las ventajas técnicas de la alianza para fortalecer su operación y sus capacidades a fin de incrementar su plataforma de producción de manera rentable, segura y sustentable.

En su oportunidad, Clay Neff, presidente entrante para Latinoamérica y África de Chevron, señaló que la firma de este contrato es un hito importante en la colaboración que Pemex y Chevron han mantenido por muchos años y evidencia que el futuro de México es también el futuro de Chevron.

Por su parte Shuhei Miyamoto, vicepresidente de INPEX para América y África, indicó que su empresa ha tenido presencia en México desde hace casi 15 años, por lo que este contrato será clave para fortalecer la relación entre Japón y México en beneficio de ambos países.

El bloque 3 Norte se ubica frente a las costas del estado de Tamaulipas, aproximadamente a 100 kilómetros de la línea de costa, en aguas profundas del Golfo de México, con un tirante de agua de 500 a 1,800 metros, al suroeste del bloque Trion. Cubre un área de 1,687 km2 y tiene el potencial de contener hidrocarburos en formaciones equivalentes a los yacimientos de Trion.

El potencial visualizado por Pemex en dicho bloque complementa su portafolio exploratorio, brindando opciones para lograr las metas de incorporación de reservas. Se trata de un proyecto que en el periodo inicial de exploración (primeros cuatro años) tiene considerada una inversión del orden de 100 millones de pesos para definir su potencial petrolero.