Dulce Gómez

Saldo blanco tras el sismo de 7.2 en la escala Richter registrado la tarde de ayer, reportó el gobernador Tony Gali durante recorrido por calles del Centro Histórico de la capital poblana acompañado por el presidente municipal Luis Banck Serrato para revisar edificios públicos y privados así como inmuebles religiosos que el 19 de septiembre del año pasado resultaron afectados por un sismo similar.

El movimiento telúrico se sintió alrededor de las 17:39 horas, sin embargo, la alerta sísmica se activó segundos antes al interior de inmuebles de gobierno y otros espacios.

Minutos después del movimiento telúrico el mandatario estatal, el presidente municipal y otros funcionarios entre ellos el director de Protección Civil de la ciudad, Gustavo Ariza Salvatori, caminaron sobre la Avenida Reforma hasta llegar al zócalo.

En entrevista, Gali Fayad reportó saldo blanco en la entidad, a pesar de las afectaciones que dejó el sismo del pasado 19 de septiembre.

Detalló que la iglesia de Atzala tuvo un desprendimiento menor debido a los daños que ya arrastraba, no obstante, descartó cualquier tipo de riesgo para la población.

Asimismo, dijo que el movimiento telúrico fue oscilatorio, de tal modo, que afortunadamente no hubo alguna situación que lamentar. En tanto, resaltó que las alarmas sísmicas sonaron a tiempo y la gente pudo salir con bien, a pesar de algunas crisis nerviosas.

“Todo sin novedad, de inmediato se activaron todos los protocolos de revisión tanto en la ciudad como al interior del estado”, sostuvo el Ejecutivo Estatal.

Por su parte, Banck Serrato también reportó saldo blanco y llamó a la población a caminar alejada de las banquetas ante de desprendimiento de cornisas por posibles sismos venideros.