• El seguro del camión de la ruta 67 otorgó 160 mil pesos por cada una de las niñas y

Odilón Larios Nava.- Alejado de los micrófonos y de las cámaras, Abel Hernández, padre de las dos niñas que murieron atropelladas por una ruta 67, recibió este lunes 340 mil pesos por concepto de reparación del daño y gastos funerarios. El pago lo hizo la aseguradora del camión de transporte público a cambio de que el papá y mamá de las niñas, otorgaran el perdón correspondiente.
Como este diario lo informó oportunamente, el 3 de junio, las pequeñas María de los Ángeles y Patricia, de apellidos Hernández Mujica, de 7 y 9 años de edad, respectivamente, perecieron atropelladas por la unidad 307 de la ruta 67, en la carretera federal a Tehuacán a la altura de la colonia Casa Blanca.
El conductor del camión, de quien se desconoce la identidad y el paradero, dejó abandonada la unidad metros adelante y él escapó. Desde entonces es buscado por las autoridades ministeriales por el doble homicidio culposo.
Como se ha informado en este diario, las pequeñas vivían con la abuelita paterna, ya que sus padres biológicos Abel Hernández y Guadalupe Mujica, se divorciaron. Es por ello que el día del percance automovilístico las niñas iban con su abuela, la acompañaban a la rosticería en donde la mujer de la tercera edad trabaja.
Los padres de la menor, en los siguientes días presionaron a las autoridades exigiendo la captura del responsable y que pagara la muerte de las niñas. Incluso señalaron que no aceptarían dinero, porque nada paga la vida de las niñas.
Sin embargo días después el padre de las niñas otorgó el perdón al concesionario. De esta forma este lunes a las 17:00 horas, el representante de la aseguradora del camión responsable y el padre de la menor se reunieron en le Delegación Oriente del Ministerio Público para finiquitar el acuerdo.
Abel Hernández recibió 340 mil pesos en efectivo: 160 mil pesos por cada una de las niñas muertas, es decir 320 mil por las dos; más 20 mil pesos correspondientes por gastos funerarios. En esta ocasión el padre de las niñas acudió solo, únicamente lo acompañaba su actual esposa y su abogado. De esta manera es como este caso que llamó tanto la atención de la opinión pública quedó finiquitado.