El trastorno bipolar es una de las enfermedades más frecuentes dentro de los trastornos mentales tratados por especialistas, se caracteriza por la oscilación entre estadios emocionales que van de la euforia hacia la depresión y viceversa, por eso se le llama trastorno bipolar.
Así lo explicó Alejandro Corte Pérez, psiquiatra adscrito al Hospital General Regional No. 36 (HGR36) “San Alejandro” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, también dijo que antes este trastorno era conocido como enfermedad maniaco-depresiva.

Señaló que el paciente bipolar correctamente tratado puede llegar a una estabilidad emocional normal, pero se debe tener cuidado de no abandonar el tratamiento “porque se puede detonar nuevamente el trastorno”, la suspensión temporal o parcial del tratamiento solo debe determinarla el médico tratante y el equipo multidisciplinario, advirtió el doctor Corte Pérez.

Continuó detallando que los detonantes a veces son estresores de la vida común, como una discusión de pareja -por mencionar alguna-, hasta un proceso de intoxicación, porque estos padecimientos frecuentemente coexisten con el abuso del alcohol, del cigarro y otras sustancias. Esto precipita la aparición de una crisis de manía o de depresión.

El polo depresivo se caracteriza por estar triste o irritable la mayor parte del día, generalmente el paciente no disfruta las cosas y no puede concentrarse, el otro es la etapa de manía, “el peligro es que cuando están en la fase de la manía pueden tener problemas legales, problemas económicos severos, problemas con la familia y cuando están depresivos pueden llegar al suicidio”. En ambos polos puede presentarse psicosis, que es cuando el paciente se sale de la realidad.

El psiquiatra Alejandro Corte Pérez comentó que habitualmente una persona que es bipolar tiene un ciclo de manía hacia la depresión de dos a tres veces por año, la manía puede durar semanas o meses e incluso hasta que ya es difícil, insoportable o imposible de controlar por la familia, “este es el punto donde la familia normalmente decide buscar ayuda porque no sabe cómo tratar a su familiar”.
Dijo que la depresión es más fácil de identificar y lograr que el mismo paciente busque ayuda, porque causa una sensación de sufrimiento, pero en la manía es más difícil debido a que el paciente se siente bien, “dice yo estoy bien, soy muy productivo, casi no duermo, hago muchas cosas y se sienten tan bien que es muy difícil que busquen ayuda”.
El doctor Corte Pérez informó que el trastorno bipolar es una enfermedad que viene codificada genéticamente. Existe ya una disfunción en cuanto a receptores en el cerebro, principalmente de neurotransmisores de la dopamina, norepinefrina y la serotonina, “uno ya nace con esto, habitualmente ya tenemos familiares atrás de nosotros que lo padecieron”, entonces es de las enfermedades psiquiátricas más heredables. Si bien no es imposible, es difícil que se presente en la etapa de la infancia y en la mayoría de los casos se manifiesta en la adolescencia o en el adulto joven.
De igual forma destacó que el trastorno bipolar hasta el momento no es curable, pero sí es controlable, de ahí que el tratamiento sea para toda la vida, y debe ser multidisciplinario, se enfoca en los tratamientos farmacológicos con estabilizadores del ánimo para evitar estas oscilaciones entre las fases de euforia y depresión.
Resaltó que el de presenta tanto en hombres como en mujeres y estadísticamente el trastorno abarca el uno por ciento de la población.