• Un grupo de pobladores amarró a un poste al presunto ladrón y lo golpearon hasta matarlo.

Odilón Larios Nava. – Pobladores del municipio de Atoyatempan capturaron a un presunto ladrón y lo amararon un poste, después lo golpearon hasta matarlo. Antes de que el hombre expirara agentes ministeriales de Tecali de Herrera intentaron dialogar con la gente para que permitieran que recibiera atención médica, pero la gente se negó y amenazaron también a los ministeriales con golpearlos y retenerlos.
Los agentes que fueron amenazados por la turba son de apellidos Maldonado y Jiménez. Cuando el hombre golpeado expiró, la gente poco a poco comenzó a desaparecer del lugar y así fue como los agentes y los policías pudieron sacar al occiso y retirarse sin ser agredidos.
Los reportes recopilados por este diario con fuentes extraoficiales señalan que todo comenzó alrededor de las 09:30 horas de este martes, cuando tres sujetos sospechosos fueron vistos a bordo de un taxi cerca de un preescolar de aquella comunidad. Las personas se alertaron y los retuvieron.
Los entrevistados desconocen qué fue lo que ocurrió exactamente después, pero dos de los hombres que habían sido retenidos escaparon en el vehículo que viajaban. El tercero quedó en manos de la población y lo llevaron hasta la presidencia de Atoyatempan.
El hombre, de quien se desconoce su identidad, de aproximadamente 35 años comenzó a ser golpeado por la gente. Después lo amarraron a un poste y continuaron con el castigo, la policía local se vio rebasada.
Es por ello por lo que arribaron agentes ministeriales de Tecali de Herrera y entablaron diálogo con la población, al ver que el delincuente aún respiraba intentaron sacarlo de ahí para que recibiera atención médica, pero la gente lo impidió y enardecidos amenazaban con hacer daño a los dos ministeriales.
Minutos después el delincuente murió y entonces la gente comenzó a retirarse del lugar poco a poco hasta que el sitio quedó vacío. En ese momento las autoridades ministeriales y policiales pudieron sacar el cadáver y trasladarlo al anfiteatro de Tepeaca para llevar a cabo la necrocirugía.
Cabe señalar que la comandancia municipal quedó desprotegida, porque los policías fueron retirados como en otras poblaciones donde ocurren hechos similares, debido a que durante el zafarrancho la comandancia fue rociada de gasolina, según indicaron fuentes policiales.