Por Alberto Arcega Macuil / Puebla

Además de considerar la expulsión de la escuela como sanción, el agresor de bullying debería recibir una orientación psicológica y un seguimiento, recomendó Diana Itzel Ramírez Hernández, catedrática de la licenciatura de Psicopedagogía de la Facultad de Educación de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Indicó que el agresor debería de tener una sanción en un tutelar de menores, esto tomando en cuenta el grado de la agresión, pues detalló que el joven que comete una agresión no debe de quedar sin recibir una sanción.
Asimismo, reconoció que los casos que se han presentado en Puebla, sólo se brinda atención al estudiante agresor y al agredido, mientras que la atención psicológica para los padres de ambos, no está contemplada.
Al comentar el tema del bullying en la UPAEP, la académica propuso en esta oferta de mejora de inserción al tema social y a lo educativo, forzosamente un seguimiento integral de los actores antes citados.
En cuanto a los programas establecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP), dijo que no se ha tomado en cuenta el tema del bullying dentro de la reforma educativa que contempla la ampliación de horas-clase.
“Se tienen muchos programas como el denominado “violentómetro”, pero lo medular, considero, lo prioritario sería la implementación y el seguimiento de los mismos”.
Mientras que Jorge Navarro Campos, catedrático e investigador del departamento de Artes y Humanidades de la misma casa de estudios, puntualizó que son los padres de familia los que también deben de poner mayor atención a sus hijos, que estén al pendiente de sus acciones en la escuela como fuera de ella.
“El acoso escolar nos está obligando a hacerlo, el papá tiene que estar más atento, dado que el descuido puede costar caro, la sociedad hoy día tiene que pensar más asertivamente este problema de relación”.
Por lo anterior, indicó que en muchas ocasiones hay un problema de afectividad y de comunicación entre los padres y los hijos, mismo que necesita renovarse y reactivarse y de esa manera encontrar formas que a lo mejor antes no se necesitaban.