Por Patricia Moreno Sánchez / Puebla
Luego de que la noche del miércoles se registrara una tromba atípica en el municipio de Huehuetlán el Grande, mismo que generó un deslave del cerro que desembocó en una calle de la población que arrojó hasta la tarde del jueves siete personas fallecidas, el padre Dante Pimentel, vocero de la Arquidiócesis de Puebla lamentó la tragedia y pidió orar por las víctimas.
Comentó que se tiene conocimiento que las personas acudían al parecer en peregrinación a la fiesta patronal del “Niño de Candelaria” que se celebra en Huehuetlán y fue cuando se presentó esta tragedia.
Pimentel Aguilar, dijo tener conocimiento que el gobierno del estado, a través de Protección Civil y otras instancias gubernamentales están atendiendo la emergencia y agregó que la Arquidiócesis ofrece su colaboración.
Dijo que afortunadamente el templo donde se ubica la Imagen del Niño de la Candelaria, no sufrió daño. Agregó que pese a que aún no comienzan las lluvias torrenciales, la recomendación del Arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, a los párrocos, es de dar mantenimiento a los templos para evitar que se dañen con las lluvias o sismos.
“La iglesia se une al dolor de estas familias y pide por el eterno descanso de las personas fallecidas y ruega Jesucristo por las personas desaparecidas”.
Por último, el padre Dante Aguilar, pidió que al salir de viaje, la solicitud, es que tomen las medidas pertinentes, que revisen su automóvil, que se respeten señales, también en este tipo de peregrinaciones es recomendable proteger a los menores y adultos mayores.